Letras en su Tinta

SI BIEN la bulla magisterial fue noticia por las movilizaciones que hizo, llegó un momento en que la CNTE fue nota por lo que NO hizo.

LOS ECOS acerca de la maestrada siguen revoloteando en el ánimo de la opinión pública y en las charlas de café, aunque muy pocos son conscientes que tal conflicto llegó a su fin sin una gota de sangre de por medio.

SI HUBO un pacto o no, firmado o no, lo realmente relevante es que los profes volvieron a clase por voluntad propia y sin necesidad de ser obligados por un tolete.

EL GÜERO-Lek confirmó que la Ley del Garrote es una práctica del pasado, por cierto harto recurrente entre ex mandamases que hoy se rasgan las vestiduras aduciendo que fueron de lo mejor cuando fueron de lo peor.

LO IMPORTANTE de una salida política fue haber evitado un baño de sangre peor que con el estallamiento zapatista de 1994, pues la tropa de la CNTE era muy superior, más organizada y mucho más desafiante.

OJALÁ que la maestrada entienda que, de ahora en adelante, lo mejor para todos es seguir en las aulas y demostrar su lucha siendo unos excelentes maestros, comprometidos e intachables en su día a día.

 

Sin química

 

NO SE VE la buena química en dirigir el tránsito en Tuxtla, al contrario, se nota una (pre)ocupación por peinar al automovilista promedio.

EL CUATE que está al frente de esa área en Conejolandia, Carlos Esquinca, se ufana en privado de un trabajo que, en público, deja mucho qué desear.

SU PASADO sabinista impide tener una buena reputación de él pues, más bien, es recordado por ser un aviador triple en el sexenio de su amigo JSG.

NO MUCHOS entendemos cómo es que Fernando Castellanos sumó a ese oscuro personaje a su gabinete, ávido como estaba de legitimidad democrática desde el arranque de su gobierno.

SI ESTE químico metido a político tuvo un voto de confianza, los hechos ahora lo rebasan y colocan (otra vez) en el sospechosismo de ser un transa irredento con una pésima reputación.

UN BOTÓN de muestra: en los trabajos de modernización del Bulevar Belisario Domínguez, a la altura de la UNACH, basta y sobra para saber que los cuicos de tránsito deben estar mucho antes del nudo vial.

ESO LO SABRÍA cualquiera con sentido común, pero ya ve que en funcionarios improvisados eso es el menos común de los sentidos.

YA NO HABLEMOS de protocolos de seguridad vial, como el ubicarse al menos un kilómetro antes y ofrecer vías alternas, lo cual nomás no sucede pues el gobierno tuxtleco cree que sólo avisando de la tapazón basta y sobra.

ESO SÍ, los agentes de Tránsito se aposta todas las mañanas en el Libramiento Norte, allá por Proactiva, con la única intención de multar, aprovechando la velocidad que ahí casi siempre toman los patas de hule.

YA NO HABLEMOS de la voracidad de los uniformados en diferentes puntos de la ciudad, con el único propósito de imponer castigos económicos antes que orientaciones viales.

TRÁNSITO de Tuxtla, y su titular Carlos Esquinca, parecen estar más ocupados en ser la Caja chica de Fernando Castellanos, en vez de convertirse en un órgano regulador de lo mucho que se necesita en la capital en materia vial.

A MENOS que la permanencia de este muy cuestionable servidor público represente el ingreso de unos buenos quinquirrines (ilegales, of course), su remoción como (ir)responsable del Tránsito en Tuxtla es imperativa.

 

Juanga, “siempre volverás…”

 

“Yo nunca, nunca había llorado, y menos, por un amor musical…

“Si fue un placer conocerle, es porque Juan Gabriel representó ese lado hipersensible que lo mismo le cantó a un palomo, al amor eterno de nuestras mamás o a un antro juarense que ya inmortalizó, el Noa Noa.

Juanga fue ese lado femenino del macho mexicano que se refirió con sorna a la homosexualidad confesa del cantautor pero que en las fiestas era (y es) el inocente pobre amigo que tararea no tengo dinero pero que Dios te bendiga mi amor pues me nace del corazón que Juanga sí vale la pena.

Alberto Aguilera Valadez nació en un pueblito de Michoacán, creció en Ciudad Juárez, tuvo su éxito en la Ciudad de México y vivía en Estados Unidos, lo que lo convirtió en un divo cosmopolita, una estampa musical universal, el ícono más grande de la música popular mexicana del Siglo 21.”

SI QUIERE saber qué sigue, vaya por su Tintota impresa que, le atinó, incluye un ensayo periodístico acerca de nuestro Juanga, con una estupenda ilustración de nuestro caricaturista colaborador Juan Alarcón.


CACHIVACHES: QUESQUE Paty Conde anduvo ayer muy nerviosa allá en el Congreso porque ya se supo que la Comisión de Vigilancia que preside anda pidiendo moches; aunque al mismo tiempo, como para tranquilizarse a ella misma, se dio a la tarea de pregonar que está y se siente muy tranquila porque tiene el respaldo de un su influyente compadrito…

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Los de Cajón

Chile picoso

 

Un joven en el puesto de tacos:

—Está bien rica la salsa, doña Mary. Hasta los mocos se me salieron.

—¿Por el chile?

—Ja, ja, ja. No manche, por la nariz, tampoco fue para tanto.

 

De quejas

 

—Me da una novia, por favor.

—¿Con todo?

—Sin Whatsapp, sin amigos pendejos, sin amigas que la sonsaquen… Sabe qué, mejor no quiero nada, pinches cabronas.

 

Bateado

 

Un joven le manda mensajes a la chica que le gusta y le pregunta:

—¿Dónde puedo verte?

—En mis fotos.

—Sí pero yo hablaba de verte de cerca.

—Hazle zoom.

 

Chanclazo seguro

 

—Mamá, te juro que no voy a tomar hoy en la noche que salga.

—¿Y si tomas qué te hago?

—Unos chilaquiles bien picosos para la cruda, por fa. ¡No mamá, con la chancla no!

 

Hay seguís

 

—Mi amor, estoy embarazada, ¿qué te gustaría que fuera?

—Una broma, ¿y a ti?

—Que fuera tuyo.

 

Mucho amor

 

Un muchacho le dice a su chica:

—Te quiero.

—¿Cuánto?

—Mucho, amor.

—¿Y cuánto es mucho?

—Lo que tardas en contestarme los mensajes de Whatsapp.

—Ah no, entonces sí me quieres bastante.

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