Letras en su Tinta

Gallito

 

EL GOBIERNO mexicano subió una campaña propagandística, con motivo de su segundo año del voto que llevó a AMLO a la Presidencia: un gallo estilizado, de perfil, muy vintage y la leyenda “4TMéxico”.

LOS CEREBROS del actual gobierno no repararon que el diseño gráfico anclaba de inmediato a un gallo de una caja de un muy conocido cereal, por lo que, casi de inmediato, fue motivo de choteo en redes sociales.

LA MÁS RECIENTE identidad de gobierno que causó polémica fue el águila mocha de Vicente Fox, por lo que los gobiernos sucesivos, el de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, no se complicaron mucho y respetaron el escudo nacional (obligatoriedad que, además, estipula la Constitución).

QUEDA claro que a este gobierno le gusta la polémica, voluntaria o involuntariamente; lo que no despeja la duda es por qué un gallo, a menos, claro, que haga alusión aquella frase que usaba AMLO: “a este gallo no le han quitado ni una pluma”.

¿ACASO será una indirecta? ¿Burla? En fin, ya veremos en qué para ese gallito cuatrotero.

 

Cubrebocas

 

CON ENTREGA de cubrebocas a la tuxtlecada, el alcalde Carlos Morales arranca hoy una campaña de concientización para usarlo.

AHORA que es obligatorio protegerse (porque así se protege a los demás), los renegados a usarlo recibirán un “apercibimiento” (un castigo simbólico).

LA MEDIDA, que ha causado polémica, fue considerada como necesaria por el Cabildo de Tuxtla, debido al alto contagio que se ha dado acá en la capirucha.

VEA POR QUÉ:

HASTA ayer, con los datos publicados por la Secretaría de Salud, del 100 por ciento de contagios de todo el estado, el 40% radican en Tuxtla Gutiérrez.

POR ESO la decisión del Cabildo municipal, de regidores y regidoras que, a sabiendas que causarían polémica con la medida, la implementaron.

Y NO ESTÁ nada mal porque el tuxtleco suele ser arrogante e importanadista (por escribirlo elegante).

ESO SÍ, ley u ordenamiento que carezca de dientes, que no muerde, no tiene razón de ser; así que los regidores de Tuxtla le pusieron arresto domiciliario (o confinamiento obligado) a quien viole esa norma.

NO VEO a ningún tuxtleco(a) acuartelado(a) a la mala, así que el Cabildo de Tuxtla empieza con el pie derecho esa obligatoriedad: por convencer y, apremiaba, regalando cubrebocas.

A VER si así, la conejada ya agarramos juicio.

 

Insultos

 

YA HACÍA tiempo que no me insultaban (sistemáticamente) en redes, a lo que cito un clásico del maestro Miguel Ángel Granados Chapa: “En periodismo, hay insultos que son condecoraciones”.

NO ME COMPLICA, en lo más mínimo, que mis lectores disientan de lo que aquí publico, pues de eso trata nuestra democracia: de puntos de vista; especialmente, los que hacemos periodismo opinativo, subjetivo.

DESCONOZCO a los perros de caza que me aventaron, pues la mayoría de las cuentas son de reciente creación y con uno o dos seguidores, así que fue muy fácil reconocer quién les jala la correa.

EL RECADITO que le hago llegar a esa mano oscura y tenebrosa, es que él y sus secuaces pagados deben ser más creativos para “dañarme” pues llevo 25 años recibiendo todo tipo de insultos, calumnias y difamaciones.

[EL QUE MÁS se empeñó, debo reconocerlo, fue un oreja al servicio de Pablo Salazar –que hoy se ostenta como flamante académico y asesor del Instituto de Elecciones–, quien me inventó una averiguación previa por homicidio cuando viví en otro estado “y por eso se fue de ahí”.]

ES CLARO que ese influyente personajazo empieza a sentirse amenazado porque la coyuntura lo está rebasando, no porque yo evidencie su ineptitud, arrogancia y malas cuentas a su jefe.

NO PRETENDO que pare, al contrario, lo invito a que le eche toda la galleta que pueda, ahora que la curva de su poder aún está en ascendente; porque cuando vaya para abajo, aquí voy a seguir.

O PARA DECIRLO en términos de cuando uno iba a la Primaria: “Nos vemos a la salida”.

 

Escríbame a: tinta_fresca@hotmail.com…

 

Terremoto (La falla de San Rocko)

Terremoto (La falla de San Rocko)

La historia de una turba de coléricos rojos que quedan en la ruina total, luego de que un domingo de junio les movieron el piso muy gacho, llega a la pantalla grande.

El muchacho chicho que se salva a él solito es Rocko Johnson, quien ya tiene rato caminando entre escombros.

El clímax de la película se da cuando, un día de domingo, las urnas quedan con votos de todos color, y especialmente verdes, tumbando al galancito en cuestión al precipicio político.

Este filme tiene una secuela a estrenarse el próximo 19 de julio, Mi novio es un zombie, por aquello de que ese muerto político aún caminara entre los vivos sin saber que ya chupó faros.

No se pierda usted la alfombra roja de Terremoto, pues tendrá olor fresco a ‘sangre política’ recién derramada.

Terremoto (La falla de San Rocko)