Letras en su Tinta

LA SUCESIÓN en la UNACH está viendo nacer a dos grupos rutilistas antagónicos, que bien podría ser el sello del próximo sexenio.

FUERA del relevo unachense el Güero-Lek, todo indica que el gobernador electo ha dado luz verde a un hándicap a la colina universitaria.

AMBOS han endosado al gobernador saliente una “intromisión”, con tal de posicionar a sus dos candidatos.

NO HAY, sin embargo, competencia alguna entre los dos perfilados pues mientras las credenciales de uno son las de la tenebra, grilla y actitudes clientelares, la carta de presentación del otro es ser un economista reconocido sin tacha alguna.

VEAMOS:

LA ESTRATEGIA de Hugo Armando Aguilar es clara: “bajarse” de la contienda y operar desde la oscuridad metiendo a un porro (su cuñado), para luego inscribirse de última hora para que después el porro “decline”.

AL OTRO suspirante, José Antonio Molina Farro, le basta su trayectoria de varios sexenios, donde el servicio público no le dejó ni una sola mácula, incluso, en el inefable pedazo sexenal de RAG apá.

LOS OTROS espontáneos, que han levantado la mano para ser Rector, son simples ingenuos que creen algo sacarán, cuando no advierten las señales políticas de que ni siquiera los voltearán a ver.

 

Músculo

 

AL PERMITIR el hándicap rumbo a la UNACH, Rutilio Escandón mide el músculo de su círculo rojo.

¿QUIÉN se impondrá: el poderoso Ismael Brito, o bien, la alianza de grupos rutilistas que apoya a José Antonio Molina Farro?

NO HAY duda que Hugo Armando Aguilar quiere presentarse como el cuñado cómodo pero quiere ignorar cómo se (de)mostró desleal con tres rectores (y dos gobernadores) a lo largo de casi 12 años.

EL (EX) ETERNO Número Dos de la UNACH siempre jugó para él, usando el presupuesto de la UNACH para otorgar plazas y canonjías diversas, con el propósito de lograr incondicionales en puestos claves de la UNACH, los cuales ahora usa.

DEL OTRO lado, se ubica José Antonio Molina Farro, un compita que cuando fue Rector de la UNICACH, demostró cómo lograr finanzas sanas y mantener estabilidad política luego de vivir una etapa convulsa.

[SU PERFIL de economista, y su amplia experiencia en el servicio público, lo hacen el candidato natural para manejar las finanzas actuales de nuestra máxima casa de estudios.]

PEPE se perfiló a la colina universitaria cuando el gobernador electo le encargó armar el Plan de Gobierno con las universidades.

EL ORIUNDO de Tonalá, que mezcla conocimiento técnico con habilidades políticas de la escuela tradicional, se puso a trabajar con el bajo perfil requerido pero con efectividad del 100 por ciento.

TAL TRABAJO lo colocó en la antesala de la Rectoría de la UNACH, sin estridencias, sin tirar lodo y con una discreción y habilidades que ya quisieran muchos.

POR AHORA, ya falta poco para saber si habrá un poder bipartita entre el círculo cercano del gobernador Rutilio Escandón; y si ese hándicap unachense (el litigio en medios) será un sello sexenal que se repetirá.

CHAN, chan, chaaaannnn…

 

CACHIVACHES: SI ALGUIEN duda de la cercanía que tiene Rutilio Escandón con el presidente Andrés Manuel, que vea la foto de ayer en Yucatán, donde los gobernadores de las entidades involucradas en el Tren Maya tuvieron una nueva reunión para definir detalles del ambicioso proyecto sexenal… “EDUCACIÓN es lo que queda después de olvidar lo que se ha aprendido en la escuela”. Lo dijo Albert Einstein… Escríbame a: tinta_fresca@hotmail.com



Franki moderno

Botica: Trasplante de cabeza, una operación que costaría 10 millones de dólares
16/Octubre/2016
Franki moderno
Icono FotoArte Digital: Salvador Vázquez
Por: STAFF
@tinta_fresca

Rusia podría ver “nacer” al Frankenstein verdadero.

La ciencia ficción quedará atrás si es posible realizar, por primera vez en la historia de la ciencia médica, un trasplante de cabeza, cirugía que podría alcanzar un costo de 10 millones de dólares.

Ahora no se trata de un cuento de terror sino de una maravilla científica a ser realizada por un neurocirujano italiano, Sergio Canavero, autodenominado Doctor Frankenstein.

Tinta Fresca lo lleva de la mano para conocer este osado proyecto cuyo candidato número 1 en la lista es un ingeniero ruso, Valerie Spiridinov, de 32 años, quien desde niño ha padecido atrofia muscular en todo su cuerpo.

 

Conejillo de indias

La amputación de la extremidad superior tuvo sus resultados exitosos en monos, cuando en la década de los 70’s, un cirujano estadounidense, Robert White, realizó tal hazaña.

A la muerte de ese médico, su discípulo, el italiano Sergio Canavero, siguió con esa investigación tan polémica y en 2013 hizo pública su intención de realizar un trasplante de cabeza en humanos.

Fue entonces cuando el ruso contactó al Doctor Frankenstein y aceptó ser el conejillo de indias de esa osadía científica pues lo único que quiere preservar, como ingeniero desarrollador de software para computadoras, es su cerebro.

Quien padece atrofia muscular en todo el cuerpo, lo cual lo mantiene postrado desde niño en una silla de ruedas, admitió ser la “cara humana” del polémico proyecto.

Si su cabeza se acopla al nuevo cuerpo, soporta las 36 horas de cirugía, un mes en estado de coma y un año de fisioterapia, “quiero hacerle el amor de forma apasionada a mi novia, montarme en una moto deportiva y andar por carreteras que bordeen el mar… Tener hijos, tener una vida normal”.

 

Media hora vital

Unir la cabeza de una persona con el cuerpo de otro requiere un ejército de médicos internacionales al mando del Doctor Frankenstein, quienes tienen apenas media hora para conectar todos los tejidos amputados.

Primero, se debe encontrar un cuerpo con daño cerebral irreversible y que sea compatible al del ruso Valerie Spiridinov; enseguida, la operación deberá hacerse con los cuerpos sentados.

A partir de la amputación de ambos órganos, la cabeza de Valerie y el cuerpo del donante, se tiene apenas media hora para unir todos los tejidos e inocular fluidos para “conectar” a Valerie.

La cirugía durará un aproximado de 36 horas, el paciente estará durante un mes en coma y, al salir de ella, un año más de fisioterapia para que su cuerpo reaccione a las señales de su cerebro.

Una hazaña científica que, de lograrse, podría ver nacer al Frankenstein verdadero en pleno siglo 21.

Franki moderno