Letras en su Tinta

Apagafuegos

 

SIN NINGUNA experiencia administrativa, Zoé Robledo entró de bomberito (apagafuegos) en el IMSS.

EL PRIMER damnificado del gabinete (que tuvo una estruendosa renuncia, Germán Martínez), le da la oportunidad a un chiapaneco de gozar de buena salud política.

QUIENES se dedicaron a golpearlo políticamente acá, seguramente tragaron saliva ante el empoderamiento (involuntario) que ahora toma.

EL DESAFÍO de Zoé no es poco: toma el mando de un Instituto moribundo financieramente y con el reto de dar un servicio de salud de primera.

POLÍTICAMENTE, es la oportunidad de llevar a la acción todos sus choros mareadores que siempre ha pregonado.

SE ENCARTA poderosamente a una sucesión tremendamente adelantada, como no habíamos visto en muchos sexenios.

SU VULNERABILIDAD, sin embargo, es lo que le da ventaja: es demasiado pronto para capitalizar el IMSS como espacio político por el riesgo (muy alto) de que fracase.

NO BASTARÁ patear la latita, llevársela tranquis, pues el IMSS tiene tremendos retos, como el tema de las jubilaciones, por mencionar el más apremiante y que implica un tremendo sacrificio presupuestal.

YA DEMOSTRARÁ de qué está hecho ese compa gestado en el sabinismo/alborismo, cuando recibió, por recomendación de su apá Eduardo Robledo, su primera oportunidad política como comentarista en Canal 10.

FUE EN 2009, hace apenas 10 años, cuando su padrino Juan Sabines Guerrero lo metió con calzador para ser Diputado local por la tierra “natal” de su apellido, Motozintla.

DESPUÉS, impulsado también por su otro padrino y amigo, Roberto Albores Gleason, fue catapultado al Senado en 2012, tronando a huestes perredistas con amplia trayectoria como la del ahora gobernador.

YA VEREMOS de qué está hecho el compa Zoé, a quien ojalá la humildad lo invada

 

SPAUNACH

 

EL SPAUNACH, uno de los sindicatos más sólidos de Chiapas, avanza inquietantemente a una espiral de conflictos que podría durar muchos años.

AL QUEDAR fuera dos planillas, la Junta Local de Conciliación y Arbitraje determinó el pasado lunes declarar una “suspensión” del proceso interno que vive el sindicato de profesores de la UNACH.

POR SEPARADO, dos de las planillas que quedaron fuera, la de los profesores Héctor de León y Juliana Matus, acusaron anomalías y falta de parcialidad, por lo que interpusieron directamente un recurso de revisión ante la JLCA.

LA MISMA JLCA ya emplazó al SPAUNACH que lleva Indra Toledo para el próximo 31 de mayo, para que explique su proceso electoral interno y, de ser posible, llegue a un acuerdo conciliatorio con los quejosos.

OJALÁ que impere el acuerdo, se logren registrar las otras dos planillas, cubriendo los requisitos que les faltaban, si es el caso, para entonces verse en las urnas y que sean los votos de los docentes quienes decidan qué profesor quieren que los represente en el Sindicato de Profesores.

EL RIESGO que existe es que las posturas se vuelvan más radicales y pase lo que actualmente le sucede al Sindicato de Burócratas, el cual vive acéfalo y con un pleito interno, sin dirigente, que lleva casi 8 años.

SERÍA DESEABLE que Ariosto de los Santos y Mario José Gutiérrez, de las planillas azul y blanca, respectivamente, expresaran públicamente que no tienen reparo en enfrentarse con cualquier otra planilla.

POR SU PARTE, Héctor y Juliana, de las planillas “Guinda” y “Democrática Magenta”, respectivamente, le apostaran a ganar con votos entre docentes, en vez de litigios que no le hacen bien a nadie en el Sindicato de Profes de la UNACH.

AUNQUE lo más importante ahora, para Ariosto, Mario, Héctor y Juliana, es pensar en los universitarios, en lo dañino que sería para ellos, estando en clases, vivir un movidito proceso electoral sindical.

INCLUSO, al mismo rector Carlos Nandayapa le conviene un proceso tranquilo, y que llegue pronto a su fin, para no tener una universidad convulsa e inquietante cuya efusividad pudiera desbordar pasiones y provocarle ingobernabilidad.

YA VEREMOS, dijo el choroco.

 

Escríbame a: tinta_fresca@hotmail.com…

Franki moderno

Botica: Trasplante de cabeza, una operación que costaría 10 millones de dólares
16/Octubre/2016
Franki moderno
Icono FotoArte Digital: Salvador Vázquez
Por: STAFF
@tinta_fresca

Rusia podría ver “nacer” al Frankenstein verdadero.

La ciencia ficción quedará atrás si es posible realizar, por primera vez en la historia de la ciencia médica, un trasplante de cabeza, cirugía que podría alcanzar un costo de 10 millones de dólares.

Ahora no se trata de un cuento de terror sino de una maravilla científica a ser realizada por un neurocirujano italiano, Sergio Canavero, autodenominado Doctor Frankenstein.

Tinta Fresca lo lleva de la mano para conocer este osado proyecto cuyo candidato número 1 en la lista es un ingeniero ruso, Valerie Spiridinov, de 32 años, quien desde niño ha padecido atrofia muscular en todo su cuerpo.

 

Conejillo de indias

La amputación de la extremidad superior tuvo sus resultados exitosos en monos, cuando en la década de los 70’s, un cirujano estadounidense, Robert White, realizó tal hazaña.

A la muerte de ese médico, su discípulo, el italiano Sergio Canavero, siguió con esa investigación tan polémica y en 2013 hizo pública su intención de realizar un trasplante de cabeza en humanos.

Fue entonces cuando el ruso contactó al Doctor Frankenstein y aceptó ser el conejillo de indias de esa osadía científica pues lo único que quiere preservar, como ingeniero desarrollador de software para computadoras, es su cerebro.

Quien padece atrofia muscular en todo el cuerpo, lo cual lo mantiene postrado desde niño en una silla de ruedas, admitió ser la “cara humana” del polémico proyecto.

Si su cabeza se acopla al nuevo cuerpo, soporta las 36 horas de cirugía, un mes en estado de coma y un año de fisioterapia, “quiero hacerle el amor de forma apasionada a mi novia, montarme en una moto deportiva y andar por carreteras que bordeen el mar… Tener hijos, tener una vida normal”.

 

Media hora vital

Unir la cabeza de una persona con el cuerpo de otro requiere un ejército de médicos internacionales al mando del Doctor Frankenstein, quienes tienen apenas media hora para conectar todos los tejidos amputados.

Primero, se debe encontrar un cuerpo con daño cerebral irreversible y que sea compatible al del ruso Valerie Spiridinov; enseguida, la operación deberá hacerse con los cuerpos sentados.

A partir de la amputación de ambos órganos, la cabeza de Valerie y el cuerpo del donante, se tiene apenas media hora para unir todos los tejidos e inocular fluidos para “conectar” a Valerie.

La cirugía durará un aproximado de 36 horas, el paciente estará durante un mes en coma y, al salir de ella, un año más de fisioterapia para que su cuerpo reaccione a las señales de su cerebro.

Una hazaña científica que, de lograrse, podría ver nacer al Frankenstein verdadero en pleno siglo 21.

Franki moderno