Letras en su Tinta

Tintota

 

TODITO lo que quería saber sobre cómo ser mamá fitness y no se atrevía a preguntar, se lo presenta la nueva edición impresa de la Tinta Fresca.

TRES MAMÁS que le tunden duro al deporte -haciendo pesas, siendo runner o echando natación-, revelan sus secretos para atender a sus pichitos sin abandonar la salud y cincelar el cuerpo.

BÚSQUELA, pero ya, a la Tintota que hoy empieza a circular pues ya sabe que, como siempre, trae las gustadas secciones de Cartelera política, Chistes  de cajón y Horóscopos chiapanecos.

Y BUENO, hojee también Hecho en Chiapas, Patria chica y muchos otros contenidos que siempre le prepara el jovenazo equipo de tinteros.  

ANDE asté, pásele por su Tintota; llévela, llévela…

 

Esplendor

 

LAS CASCADAS de Agua Azul volvieron a lucir en todo su esplendor.

Y ES QUE, a raíz de una fractura “río arriba” provocada por el terremoto del pasado 7-S, al cauce dejó de llegar el agua suficiente para generar esos paradisíacos goterones.

LA ASTUCIA de los pobladores, quienes se metieron a reencausar el río, le devolvió a las Cascadas de Agua Azul la estampa apasionante de ese Chiapas selvático que conquista para siempre al ojo del turista.

ESTA reserva natural, decretada así desde 1980, recobró el azul turquesa que le da la luz del sol y el extraordinario contraste que tiene con la roca calcárea que tantas fotos ha merecido.

LAS AUTORIDADES llegaron ayer para realizar trabajos de desazolve con los ejidatarios, y comprometiéndose a reforestar la zona, para evitar un nuevo susto(te) como el que las cascadas queden secas otra vez.

CON DECIRLE que hasta por acá se apareció el mero mero de la CONAGUA, Roberto Ramírez de la Parra, quien fue acompañado por el secre de Protección Civil, Luis Manuel García Moreno, pa’ echar un ojo y ver en qué podía ayudar para que ese atractivo turístico se mantenga ídem.

LO BUENO de todo es que, haiga sido como haiga sido, a las Cascadas de Agua Azul ya les volvió su esplendor.

 

Rastrillo

 

APENITAS el Güero-Lek entregaba 35 patrullas súper equipadas al ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, Fernando Castellanos se enchamarró y se puso su charola para encabezar el Operativo Rastrillo en algunas colonias de la capital chiapaneca.

FER y el compa Moisés Grajales levantaron a malosos de todo tipo: desde simples carteristas hasta ratas de dos patas que asaltan casas-habitación.

ES EL TAMAÑO del compromiso que tiene el góber por dotar y mantener la tranquilidad entre la conejada, en la mismísima capirucha, la cual no se parece en nada a la delincuencia que se vive en otras ciudades.

BASTE un botón de muestra: ayer, varios durmieron calientitos, en La Popular, la “tradicional” cárcel preventiva que sanciona a quienes se quieren pasar de vivos.

ESE RASTRILLO tiene la idea de peinar varias colonias de la capirucha Tuxtla y quitarle todito lo malo que le sobra a Tuxtla, desde pequeños incidentes hasta volver a pepenar a compitas que ya son clientes de El Amate.

SI EL FLANCO de la seguridad se desatiende, segurito que nadie querrá saber ya de Tuxtla ni mucho menos del compa Fer y su polémica personalidad.

ES MEJOR entrarle al toro por los cuernos desde un inicio, para después no andar de plañidera al leer que el asunto  de la (in)seguridad ha rebasado a las instituciones.

 

Rostro

 

QUIZÁ usted ya no se acuerde pero la obra pública era la feíta y muy desprestigiada labor del gabinete, hasta antes de bautizarse como Secretaría de Obra Pública y Comunicaciones (SOPyC).

A UN TITIPUCHAL de constructores le debían, no abrían el abanico de empresas con las cuales trabajar y el desorden administrativo fue una herencia maldita para Jorge Betancourt.

EL NUEVO secretario llegó para matar al muerto (que ya hasta apestaba) y de inmediato hizo una reingeniería administrativa .

ENSEGUIDA, se zambulló en los expedientes técnicos de las auditorías para remendar lo mal hecho, subsanar lo faltante y rehacer lo jodido.

ARQUITECTO como es, se enloda el caite y anda casi todo el tiempo con expedientes bajo el brazo para poner todito en orden.

EL BETA es una revelación del gabinete pues nomás no se arruga en pisar callos si es necesario hacerle.

SIN DUDA, será uno de los últimos que acompañará hasta la recta final del sexenio, con el compromiso de entregar, con absoluto rigor, un libro blanco en materia de obra pública.

AL TIEMPO.


CACHIVACHES: QUE ALLÁ en Comiranch, el alcalde Mario Fox ya dijo que sí se va a relegir y sus compañeros rojos de corazón pueden hacerle como quieran; o sea, el PRI ya tiene a su redivivo Porfirito, quien ha de decir: “Cálmenlos en caliente”… UNA NAVIDAD adelantada les dio a sus trabajadores de base el presidente municipal coleto, Marco Cancino, quien ayer, un mes antes del plazo legal, les entregó a esos compitas sus respetivos aguinaldos, para que tengan un buen fin… CHEPEPOWER, el secre del Deporte y la Juventud, pasó ayer lista de presente con los atletas de la Olimpiada Nacional, quienes lograron subir ocho sitios en el ranking nacional al lograr 64 medallas, una conquista deportiva que no había tenido Chiapas desde los años 60’s…

Un canto en el tráfico

Con música clásica, buscan que los tuxtlecos rompan con la monotonía
01/Junio/2017

» Su sueño es convertirse en profesionales

Un canto en el tráfico
Icono FotoSalvador Vázquez
INSPIRADOS. Las tardes de lunes a jueves frente al Museo de la Ciudad son el escenario de Cinthia y Yizmel.
Por: FREDI FIGUEROA
@el_fredinho

En medio de la jungla urbana, retumbada por acelerones, sobresale el coro de dos mirlos.

A veces su canto pasa desapercibido entre las prisas de las otras especies, aunque de pronto aumentan el volumen y vuelan tan alto que resulta imposible no dejarlos de apreciar.

Cinthia Osorio y Yizmel Gordillo son chelistas que estudian el nivel propedéutico de la carrera de música y que aprovechan la calle como escenario con la misión de que “la gente abra más los ojos, se detenga y tome un momento para disfrutar”.

Pare las orejas junto a Tinta Fresca y descubra la historia de estos jóvenes mirlos que tarde tras tarde desestresan las congestionadas arterias del corazón tuxtleco.

 

Melodía de nueva vida

Con apenas 18 y 19 años, respectivamente, Yizmel y Cinthia ya forman parte del paisaje sobre la Avenida Central y 2ª Poniente de la capital, donde, de lunes a jueves, se dedican a tocar su violonchelo durante casi dos horas.

Pero hace tres años y medio, esta actividad ni siquiera les pasaba por la mente, pues en ese entonces ella atravesaba serias dificultades que la habían convertido en una persona muy violenta, mientras que él no podía despegarse de videojuegos y computadoras.

“No tenía idea de qué hacer con mi vida, era introvertida, agresiva y hasta llegué a terapias, pero todo cambió cuando conocí la música: es lo que yo quería”, suelta Cinthia, quien nació en Oaxaca y vive en Chiapas desde hace cuatro años.

Para Yizmel, la situación es similar: “la música me desconecta de la realidad y me hace sentir bien. Cuando hay discusiones en casa, llego a tocar a mi cuarto y se me olvidan. Es un desahogo, un descanso”.

 

La calle del break

Su principal motivación para salir a tocar en la calle fue el deseo de controlar su pánico escénico, ya que ambos son alumnos de la ‘Orquesta Sinfónica Esperanza Azteca’, en la cual estudian teoría y práctica por cuatro horas diarias.

Impulsados por el relato de un docente, se instalaron frente al Museo de la Ciudad desde hace un año (Cinthia inició sola, ocho meses después Yizmel se animó) con un repertorio que consta de siete rolas autoría de Bach, Vivaldi, Tchaikovsky o Beethoven.

Y aunque el dinero no es su prioridad, han llegado a recibir hasta 100 pesos de una sola persona; en contraparte, describen que otros transeúntes les regalan dulces, refrescos, comida, otros se ponen a bailar mientras que los niños les lanzan elogios y sonrisas.

“Queremos que la gente se desconecte de su mundo por un momento y disfrute lo que hay a su alrededor”, rematan los jóvenes mirlos, cuyo coro resalta entre los acelerones de la jungla urbana.

Un canto en el tráfico