Letras en su Tinta

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AUNQUE aún no es oficial, casi seguro es que ya se hayan alcanzado las cinco mil réplicas del terremoto del pasado 7 de Septiembre, con epicentro en Chiapas.

HASTA ayer a las 9 de la mañana, la cifra que registraba el Servicio Sismológico Nacional (SSN) era de 4846 réplicas, sin contar otros tantos miles nervios de punta provocados entre la chiapanecada.

ES IMPRESIONANTE la cifra pues, en comparación con el sismo ocurrido en Ciudad de México, Puebla, Morelos y Estado de México, los movimientos replicados del sismo 7.1 han llegado apenas a 39.

LO QUE NO REGISTRA el Sismológico acá son las compras (¿masivas?) de Diazepam pues más de uno nomás no puede conciliar el sueño de tantos angustiosos meneítos que se registran a diario.

NI MODOS: a echarse al menos un té de Tila, para seguir sobrellevando los nervios…

 

Juntos pero…

 

A ROCKO y Jósean se les vio muy juntitos… pero no revueltos.

AYER, en la gira del Güero-Lek, ambos dos tuvieron que apechugar y hacerse los desentendidos de hacerse los invisibles uno al otro, por aquello de que nomás no se pueden ver (el uno al otro).

ESTE par de personajazos, rivales desde los tiempos del viejo RAG, tragaron sapos un rato nomás porque su amigo en común los juntó para atender a damnificados por el sismo del pasado 7 de septiembre.

ES DE ADMIRARSE lo capaz que pueden ser y hacer los políticos con tal de la supervivencia política, sobre todo, en estos tiempos de que, quien NO se mueve, nomás NO sale en la foto.

AI LOS SEGUIRÁ viendo al joven Rocko y al ya no tan chamaco pero todavía vigente Jósean: juntos, pero no revueltos…

 

Mucho ruido…

 

POCAS nueces hay del mucho ruido que partidos han hecho para eso de donar sus recursos públicos a los damnificados por los sismos.

TODOS los membretes se han sumado a la exigencia pública que empezó en redes con la proclama #PartidosDenSuDinero pero lo cierto es que no hay nada en concreto.

DICEN y pregonan en medios que renuncian al 50, al 100, al 25 –MORENA, Movimiento Ciudadano y PRI– pero nadie monetiza los quinquirrines para que caigan contantes y sonantes a las víctimas de los terremotos.

EL SOSPECHOSISMO indica que esa labia es nomás de dientes pa’fuera, confirmando que ser político y mentiroso es un sinónimo.

ASÍ, así, sin tantita pena, cantaría el cachorro del Charro de Huentitán…

 

Volando bajito

 

SI ALGUIEN es experto en volar bajito, ése es el alcalde tapachulteco Neftalí del Toro.

TORITO puso ayer la primera piedra de una obra más de drenaje en una colonia popular, Hierbabuena, beneficiando a mil 200 personas.

BAJO la consigna “la salud es primero”, el presidente municipal de Tapachula concreta una gestión más que hizo directamente en CDMx.

EL COMPA Nefta sigue construyendo su sueño de gobernar su tierra, lo cual, se nota, disfruta a cada instante.

LO MISMO para colocar unas letras de su tierra que en una obra social o acompañando en las gestiones para la Zona Económica Especial de Puerto Chiapas.

TORITO dejó las grillas a un lado desde el principio pues, si bien es rojo de corazón, ganó en alianza con el Verde.

HA SIDO leal al Güero-Lek y lo mismo es mero cunca de Roberto Albores que de Eduardo Ramírez y ha sido cuidadoso en cerrar filas con su trabajo político.

QUIZÁ, en una de ésas, hasta le lata su corazón para repetir como alcalde; ya nomás falta que su pulso cardíaco coincida con el de la tapachultecada.

YA VEREMOS, dijo el choroco


CACHIVACHES: LA NENA Orantes le tiró dardos venenosos a José Antonio Meade, echándose un buen agarrón público al exigirle recursos para los damnificados por sismos… A 80 MIL asciende el número final de viviendas dañadas por el sismo del 7-S, cifra última del censo que levantó el gobierno a través de la Secretaría de Protección Civil que encabeza Luis Manuel García Moreno

Águila con gran sabor

El Chano y sus 22 años de servir alegría en el parque ‘5 de mayo’
01/Junio/2017

» Incondicional al club América, a sus clientes y familia

Águila con gran sabor
Icono FotoSalvador Vázquez
FAMOSO. La atención de Chano ha hecho que ciertos clientes tengan hasta 10 años de frecuentarlo; hasta el ex gobernador Juan Sabines Guerrero echaba sus tacos con él.
Por: FREDI FIGUEROA
@el_fredinho

Alas inquebrantables, pico en forma de sonrisa y el corazón pintado de amarillo.

Así vuela de mesa en mesa para atender a sus comensales y regalarles algo más que un taco de tripita o bisteck: “mi amistad y mi sonrisa”.

Su nombre desde hace 30 años es Chano, aunque en algún momento un acta de nacimiento dictó que se llamara Edgar Santiago González Vázquez.

Fiel seguidor al club América —aunque eso le acarree uno que otro recuerdo maternal—, hace que sus aleteos suenen cada noche en el asfalto frente al parque ‘5 de mayo’ de Tuxtla, cuando además de ser aficionado águila, se convierte en taquero.

Pásele pásele al nido de Chano y acompañe a Tinta Fresca en esta historia de harto sabor y pasión.

 

De buche, nana y nenepil

Oriundo de la colonia ‘El Nopal’, a escasos kilómetros del municipio de Ixtapa, Edgar Santiago llegó desde chamaquito a la capital de Chiapas; terminó primero de primaria y después se inscribió en la escuela de la vida.

“La etapa más dura para mí fue la infancia”, resalta y hace un trago amargo para describir que tuvo que soportar malos tratos de la gente con la que trabajó como servidumbre, además de tener que comer frijoles y tortillas en descomposición.

A sus ocho años, chambeó con una familia originaria de Sahuayo, Michoacán, y fue ahí donde su patrón lo bautizó como Chano, pues le pareció una forma más cómoda de llamarlo.

Lejos de sus 10 hermanos, pero siempre con el plumaje en alto, reconoce que esos momentos difíciles le ayudaron a ver la vida con una perspectiva 100 por ciento humilde “y agradeciendo siempre al de arriba”, aunque eso sí, aclara: “soy católico a mi manera”.

 

Ódiame más

“Su atención es excelente, pero lástima que le vaya al América, no se puede tener todo”, suelta entre risas una de las comensales del Chano, cuya taquería se ubica en la esquina del mercado ‘5 de mayo’ (11ª. Oriente con 2ª. Norte).

Devoto al equipo azulcrema, al cual empezó a seguir “desde que nací”, presume en su casa decenas de fotos de cada uno de los planteles del club desde 1916, además de 100 playeras, de las cuales lleva dos diarias a su trabajo: “cuando sudo me cambio por la otra, para que luzca”.

Durante 22 años en este local, Chano ha llegado cada día a chambear vistiendo de americanista; su pasión es tal que hasta le regalaron una guayabera con el escudo del club en conmemoración de su centenario, prenda que portó en unos XV años con total orgullo.

Pero detrás de su gigante carisma, vive un niño sentimental al que se le quiebra la voz cuando se le pide que relate su más grande sueño: “me la pusiste difícil, papi… pues sueño con llevar a mis hijos y a mi esposa a ver un partido al estadio Azteca”, narra tras limpiar sus lágrimas.

Y ahí, desde su nido de alegrías, el Chano, el pelón, el amigo, vuela de mesa en mesa para entregar a sus comensales algo más que un taco de tripita o de bisteck: su amistad y su sonrisa.

Águila con gran sabor