Letras en su Tinta

Jaguar

 

ESTE Jaguar sí tiene garra, se llama César Márquez y su domador es el legendario entrenador de box Nacho Beristáin.

EL BOXEADOR tuxtleco protagonizará la función estelar internacional “Orgullo por Chiapas”, a celebrarse este 2 de Junio en el Polyforum Chiapas.

ESTE PESO MEDIO se medirá con un colombiano para disputar el vacante Campeonato Centroamericano y del Caribe del Consejo Mundial de Boxeo (WBA, por sus siglas en inglés).

LA FUNCIÓN será histórica, nunca antes vista en Chiapas, ni siquiera cuando nuestro bien recordado Romeo Lacandón Anaya vistió de triunfo la Plaza de Toros San Roque con el campeonato nacional gallo en ese mítico 1972.

EL POLYFORUM vivirá un espectáculo internacional, a la altura de boxeador tuxtleco y pueblo chiapaneco, gracias a una alianza estratégica entre Nacho Beristáin y Tinta Fresca.

NO SE OLVIDE y agéndelo de una vez: la cita es el sábado 2 de Junio a las 20:00 horas en el Polyforum Chiapas, donde aflorará el “Orgullo por Chiapas”.

LOS BOLETOS estarán disponibles, a partir de hoy y hasta la fecha del evento, en Farmacias del Ahorro y el siguiente sitio de internet: www.superboletos.com

 

Divorcio

 

EL VERDE y el PRI consumaron el amor imposible que llegó al fin del sexenio, al irse cada quién con su candidato.

LA SOBERBIA de los rojos, de querer imponer gallo así fuera pisoteando la militancia de los verdes con especial arrogancia, fue la crónica anunciada de una ruptura, de un divorcio irreversible.

EL INSTITUTO de Elecciones avaló ayer la candidatura común, “La Fuerza de Chiapas”, que encabezará el Partido Verde junto con sus hermanitos Mover a Chiapas y Chiapas Unido.

EL ASUNTO irá de nuevo a tribunales pues el árbitro electoral Oswaldo Chacón bajó a su suspirante, Fernando Castellanos, y los perdedores, otrora socios, el PRI-Panal, impugnaron también tal candidatura.

QUEDA CLARO que a los rojos les faltó humildad y les sobró arrogancia extrema al dar por hecho que su “alianza” era un asunto consumado, desafiando al dueño del pandero que, aunque no les guste, termina el 8 de diciembre y hasta entonces pone el ritmo del baile.

ESTA SUCESIÓN quedará registrada en la historia de Chiapas pues, por primera vez en los gobiernos del nuevo milenio, el mandamás saliente se impone a los caprichitos de un clan de pichichis.

LOS ROJOS pueden sacar toditita su rabia y escupir todito el veneno que quieran a través de sus tecleadores a sueldo pero jamás podrán negar que la realidad política los rebasó y que ahora estén a un paso de ser arrojados al basurero de la historia.

EL COMPA Fer Castellanos será candidato de “La Fuerza de Chiapas”, aunque el asunto llegará a tribunales para que su nombre sea palomeado.

YA LO DIJO Juan Clímaco, un monje católico entre ascético y místico, autor del libro La escalera al Paraíso: “La humildad es la única cosa que el Diablo no puede imitar”.

 

CACHIVACHES: AL QUE COBRA como mandamás del PRI, Julián Nazar, le llueve sobre mojado pues luego de cáersele la alianza de su ahijado, trascendieron tremendas denuncias de suspirantes a quienes, según su dicho, les peinó unos buenos quinquirrines por ser candidatos y ahora se quedaron sin siglas qué abanderar…

Diseñador de nocauts

Entre el taller y el ring, las batallas más recias de El Pumpo Silva
01/Noviembre/2017

» Fuerte promesa del box chiapaneco, según sus entrenadores

Diseñador de nocauts
Icono FotoEduardo Reyna
HUMILDAD. Antes de sus virtudes en el pugilismo, para él es más importante ser humilde y “siempre echarle ganas a todo”.
Por: FREDI FIGUEROA
@el_fredinho

En el ring, el taller y el hogar, siempre está listo para noquear a los adversarios.

La vida le ha dado golpes bajos como perder a un hijo o ver a sus hermanos partir de mojados al extranjero, pero con los músculos llenos de esfuerzo, ha sabido levantarse de la lona con un nuevo bebé, negocio propio y un campeonato estatal.

Sergio El Pumpo Silva tiene 23 años y es considerado una de las grandes promesas del boxeo chiapaneco por sus entrenadores, aunque él, con una sonrisa que irradia humildad, destaca: “No me lo creo, porque si no, voy a dejar de esforzarme”.

Tinta Fresca se metió a la guarida de este campeón talachero, quien además de ser figura en el pugilismo, domina el oficio del diseño y la enmarcación de fotos para sustentar a su familia.

 

Ni idea del box

Antes de los 15 años, su único conocimiento del deporte era el futbol, hasta que un día, buscando un equipo para entrenar en la Secretaría del Deporte de Tuxtla, se topó con unos chicos que se agarraban a moquetazos con guantes.

“No sabía que existía el box”, suelta Checo, pero con el empuje de sus entrenadores Juan Aguilar y el cubano Guillermo Vázquez, en apenas un mes subió a su primera pelea en una eliminatoria estatal.

Sin embargo, al llegar al nivel regional, sufrió su primera derrota en el primer round, algo que lo motivó a prepararse mejor para los próximos eventos, pese a que “mi papá decía que no iba a aguantar en este deporte”.

 

De la lona al podio

Después de aquella primera caída, Sergio decidió tomarse en serio el box y cambió la rutina de su vida: cambió las parrandas y las gorditas por el gimnasio y se convirtió, por cinco años seguidos, en campeón estatal previo a las Olimpiadas Nacionales.

A nivel regional (Sureste), ganó dos bronces, dos platas y un oro en 2013, año en el que visores del Centro Nacional de Desarrollo de Talentos y Alto Rendimiento (CNAR) quisieron reclutarlo en Chilangolandia, pero él prefirió trabajar en Tuxtla, su ciudad natal.

Contemporáneo de Pablo Benjamín Rodríguez y César Jaguar Márquez, Checo ostenta 19 peleas profesionales con un récord de 16 triunfos, 1 empate y dos derrotas, además de su mayor éxito hasta el momento: el campeonato estatal peso gallo en 2016.

 

Hombre de familia

Fuera del ring, El Pumpo, como le apodan “porque era gordito”, heredó el oficio del diseño y retoque de fotografías, además de la fabricación de marcos, una chamba de la que se empapó junto a su padre y sus hermanos desde que tenía 6 años.

“No es un trabajo que te vaya a sacar de pobre, pero me gusta y siempre le echo muchas ganas”, cuenta, mientras muestra una fotografía de su bebé de tres meses, a quien le envía un mensaje: “lo amo y lo que me falta hacer va a ser por él, para darle una vida mejor que la mía”.

Agradecido con sus padres y esposa por acompañarlo —aunque su mamá siempre se voltea cuando pelea—, sueña con continuar en el boxeo y llegar a la esfera nacional, además de levantar su changarro e incluso viajar a Estados Unidos, pero de manera legal.

Y es que, en el ring, el taller y el hogar, Checo siempre está listo para noquear a los adversarios.

Diseñador de nocauts