Letras en su Tinta

UN PACTO en lo oscurito, derivado de un encuentro muy calladito, se dio ayer entre Eduardo Ramírez Aguilar y José Antonio Aguilar Bodegas.

EN LA CASA de un influyente empresario de los medios al que ambos llaman “padrino”, hubo un cuarto invitado a ese cónclave, Fernando Coello Pedrero.

[NO HAY duda que, a sus 90 años, don Fer mete en puras broncas a su nieto el Güero-Lek, perjudicándolo con los resbalones que ya le son propios de la edad.]

LA PREGUNTOTA obligada que cabe hacerse es si ese amor eterno que se juraron Lalo y Jósean, ese encuentro, tenía conocimiento el gobernador.

TANTA manita sudada llama poderosamente la atención luego de que Eduardo y José Antonio no han quedado precisamente como cuncas a raíz del nombramiento del segundo en la Secretaría del Campo (SECAM).

Y ES QUE, a decir verdad, la SECAM está prácticamente convertida en un comité de campaña que se reúne puntualmente todos los lunes para evaluar los “impactos”, positivos y negativos, de su jefazo, lo cual hasta le podría acarrear broncas a la gestión de MVC.

¿SERÁ que Jósean seguirá dándole la razón a Pablo cuando le reprochó el haber traicionado a todos sus jefes políticos, especialmente a Roberto Albores Guillén –con quien fue Presidente del PRI, Diputado Local y Senador de la República–, enfilando ahora sus baterías contra Rocko, éste el heredero de las conocidas siglas.

LO PIOR es que Aguilar Bodegas no tiene cómo (y a lo mejor ni quiere) enderezar el asunto institucional pues organizaciones del PRI y del PVEM, que le ayudaron al Güero-Lek a llegar a Palacio, no forman parte de los beneficiarios de la SECAM.

 

Relaciones peligrosas

 

DE PARTE de Lalo, sus relaciones peligrosas no se quedan atrás pues apenas hace un par de días se reunió con el controvertido Paco Rojas, para otra alianza en lo oscurito, sellando su encuentro con un fuerte apretón de manos.

[EL “FACILITADOR” del pacto Lalo-Paco, por cierto, fue ni más ni menos que Juan Carlos Moreno Guillén, el célebre Jurisnanito y camaleónico personaje desde el pablismo.]

BASTE recordar que la dupla ERA-Jósean le echó la manita a Rojas en 2015, no por él en sí sino por meterle una buena zancadilla a Fernando Castellanos.

[EL OPERADOR del fuego amigo contra Fernando, pa’ más señas, fue ni más ni menos que Carlos Penagos, quien instrumentó el voto cruzado pues por abajo del agua pedía que votaran por él pero no por Castellanos.]

ERA y JÓSEAN plantearon incluso “explorar” su participación como suspirantes en el PRD, PAN –e incluso MORENA–, pese a que su jefe político está hoy más que nunca apostando por la identidad partidista.

¿QUÉ PENSARÁN en la federación del activismo de Jósean, quien siempre se ha jurado más priísta que el PRI?

¿SABRÁ el Güero-Lek de este encuentro o se tratará de los primeros Judas del sexenio?

CHAN, chan, chaaaannn…


CACHIVACHES: ¿NOMBRE del Secretario al que le apodan La Rana por aquello de que se salta las trancas a cada rato? Adivine, adivinador… MUCHO cuidadete deben tener en el Poder Judicial pues trasciende que, en nombre de Rutilio, se dan “instrucciones” para que el personal que ahí labora se afilie a MORENA, de lo contrario, amenazan con correrlos… BARATA le salió la placeada pública a Gloria Luna, secretaria del Ayuntamiento de Tuxtla, por promocionarse en la revista Estilo Capital, puer ayer el Instituto de Elecciones le aplicó una sanción de 100 UMA’s (Unidad de Medida y Actualización), que al tipo de cambio establecido por el INEGI le sale en 7 mil 549 pesos la multa, mientras que César Serrano Nucamendi, por ser un simple mortal (no servidor público), lo salvó la libertad de expresión que se da en las redes sociales…

10/Abril/2017
*EPN-MVC, nueva reunión
*El efecto Yarrington
*Un mantiene-huelgas

*EPN-MVC, nueva reunión

*El efecto Yarrington

*Un mantiene-huelgas

Por: VÍCTOR CARRILLO CALOCA
@tinta_fresca

DOS REUNIONES en menos de 15 días, entre el presidente Enrique Peña Nieto y el góber Manuel Velasco Coello, son reconfortantes.

AL MARGEN de refrendar su cercanía política y amistosa, el reciente encuentro EPN-MVC tuvo un saldo positivo por la agenda que se abordó.

SIGNIFICA que, para nuestro rancho amado, muchas buenas noticias nos deparan en este convulso año de tanta sequía presupuestal, gracias precisamente a esa buena vibra.

LOS FRUTOS se verán con anuncios que no serán quizá tan espectaculares pero sí suficientes para mover a Chiapas, propósito del inquilino de Los Pinos desde el primer día que ejerce como Presidente.

PRONTO, muy pronto se palparán los resultados de esa sana cercanía entre el mero Preciso y el Güero-Lek.

 

Efecto(s)

 

LA CAÍDA del tamaulipeco Tomás Yarrington, ex góber de Tamaulipas acusado de narco, puede tener efectos (in)deseados, más allá del principal que es, por supuesto, que el PRI combate la corrupción.

DESDE LUEGO, Quique (col)Ochoa se apresuró a tuitear que el tricolor se desmarcó de Yarrington desde 2012 y recordó que, recién, hasta lo expulsó de sus filas.

SIN EMBARGO, las fobias hacia el PRI hacen que, al detener a un priísta tramposo, se le culpe a los mismos rojos de verse “obligados” a detener a sus ratas de dos patas.

AL PRIMERO que le pega la detención de Yarrington, acá en el rancho amado, es al sabinista Ernesto Gutiérrez Villanueva, El Tractor, quien seguirá en la banca, ahora, por su abierta amistad con el pepenado Tomás.

EN SEGUNDO lugar, en un efecto colateral totalmente inesperado, Rocko Albores Gleason ya deberá andarle craneando cómo zanjará otro de los negativos que se le carga al PRI con esta detención.

Y EN TERCER lugar, al PRI le tocará bailar con la más fea porque, como partido político, su imagen sigue cayendo cada vez más por la acción hamponesca de otro de sus ex gobernadores.

[AUNQUE, claro está, el tricolor pondrá todo de su lado para cacarear que, precisamente con EPN, la PGR pidió una ficha roja a la Interpol para detener a ese prófugo de la justicia desde 2012.]

YA VEREMOS si ese efecto inicial, de lucha contra la corrupción, logra permear entre la paisanada, por encima de que mejor lo detuvieron en el extranjero porque acá en México lo “protegían”.

 

Reventador

 

NO HAY DUDA que al redivivo cacique sindical Víctor Hugo Zavaleta le importa un comino la salud en Chiapas pues, en vez de abonar a que concluya la huelga de enfermeras del Regio, revienta los acuerdos logrados.

EL ASUNTO del ayuno de las uniformadas lo tomó el mismísimo Juan Carlos Gómez Aranda, secre de Gobierno, quien avanzaba en satisfacer las demandas de las mujeres de blanco.

TODO IBA bien hasta que Zavaleta metió las narices y empezó a “asesorar” a las huelguistas en hacer demandas que originalmente ni siquiera habían sido planteadas.

LO MÁS PELIAGUDO del asunto era la reinstalación de las enfermeras cesadas, algo que pudo negociarse y fue aceptado por el propio secre de Salud, el duro de roer Paco Ortega.

LO JODIDO de este reventador profesional de acuerdos, quien ha hecho del chantaje su modus vivendi (incluso fue regidor en Tuxtla), es que su autoridad moral como sindicalista deja mucho qué desear pues ha ejercido de manera indebida su especialidad de pediatra cuando es apenas médico general.

[NO NOS SORPRENDA que, de un momento a otro, sea cesado porque, durante años, se ha ostentado (y cobrado) en una especialidad médica que no ha podido comprobar.]

SEGURO que, en el futuro inmediato, ya veremos de qué lado político está, para (re)descubrir a qué amo sirve pues por ahora queda claro que, de lado de la estabilidad de Chiapas, definitivamente no está.

ALLÁ ELLAS, las enfermeras huelguistas, quienes permiten a un redivivo cacique sindical nutrirse de su movimiento para resucitar y sacar harto jugo político en su beneficio muy personal.


CACHIVACHES: EL COMPA Yamil Melgar, delegado estatal del IMSS, estará hoy de manteles largos pues se entroniza como inquilino del cuarto piso al celebrar 43 hojas de calendario, felizmente acompañado de sus mujeres (esposa e hijas)… ¿NOMBRE del ex góber que, con ínfulas de mandamás aún vigente, protagonizó tremendo arranque de prepotencia ante el asombro de sus vecinos? Adivine, adivinador… ¿QUÉ PLATICARÍAN un pablista y un jaimista que recién fueron vistos en la mesa del rincón de exclusivo restaurante? ¿Algún pacto secreto entre sus tatas políticos o simples añoranzas de su (triste) pasado en la UNACH, cuando Oswaldo Chacón e Iván Camacho se expresaban pésimo de sus “compañeros” profesores? Son preguntas de arranque de semana…