Letras en su Tinta

¿ES LA EMOCIÓN de este 2018 el mismo que hace seis años?

A DIFERENCIA de la sucesión pasada, cuando no había ninguna duda de que sólo un candidato era el mero bueno, ahora la pelea es entre dos (o tres, si se es un rojo optimista).

EN 2012, había un deseo ferviente de cambiar un modelo sexenal repleto de excesos etílicos y financieros (no se dimensionaba siquiera el quebranto a las arcas públicas que hoy padecemos).

POR ESO la participación ciudadana rompió todo pronóstico, al lograr un 68%, sólo comparable con el convulso 1994, cuando sorprendió la irrupción de una guerrilla que puso en jaque al gobierno en ese histórico año.

AHORA, la pelea política-electoral se perfila en dos:

POR UN LADO, el compa Rutilio Escandón, abanderado de MORENA, ese fenómeno político partidista que ha capitalizado muy bien el enojo social con Andrés Manuel López Obrador a la cabeza.

RUTI ha aprovechado también su siempre congruente trayectoria de izquierda, además de honrar su prestigio como un tranquilo padre de familia ajeno a todo tipo de excesos, lo cual lo ha colocado como puntero de las preferencias electorales.

DEL OTRO lado se encuentra Fernando Castellanos, abanderado del Partido Verde y los otros dos partidos locales que han sorprendido con su irrupción en el mercado electoral y sólida militancia.

[EN CONTRA, Fernando tiene a medio Tuxtla que no votó por él; y la otra mitad que no está nada satisfecho por su gestión en la capirucha, aunque más allá de La Pochota, Castellanos tiene química entre la militancia tucanesca y de sus hermanitos.]

EL CRECIMIENTO del compa Fer, quien llegó un mes tarde al escenario sucesorio, radica en mantener un discurso de enfrentamiento, sin decirlo de manera directa, con el abanderado rojo, Roberto Albores Gleason.

“GOBERNARÉ con chiapanecos”, suelta una y otra vez el alcalde de Tuxtla con licencia, pues sabe que esas punzadas calan duro al heredero del ex góber, quien nació en Ciudad de México y ahí creció gran parte de su vida.

TAL ES EL DILEMA de la chiapanecada: optar por el heredero del “cambio verdadero”, y cruzar la boleta morena también acá; o bien, apostarle a un joven impetuoso que genera por igual simpatías que antipatías.

 

Voto silencioso

 

SI SEIS de cada 10 no se interesan en política, y en una encuesta el 30 por ciento es todavía caudal de indecisos, eso está claramente reflejado en el ánimo de este Chiapas 2018.

NO PROLIFERAN pendones ni volantes, mucho menos gente en semáforos con playeras, compas con gorritas o paraguas.

EN CONTRASTE, pervive un voto silencioso que, por supuesto, es rebelde y disruptivo, no forma parte de “la mafia en el poder”; y es el que determinará al triunfador, consolidándolo. Tanto a nivel nacional como estatal.

SE TRATA de una rabia ciudadana que no se manifiesta en redes sociales pero que no está nadita de acuerdo con las cosas como están y lo manifiesta en la combi, el Conejobus o la ranchería.

AQUEL ciudadano que le dio un voto de confianza al PRI en 2012 y cuyo partido no supo ni pudo mantener el respaldo que le dio la gente, luego de dos sexenios azules que también defraudaron porque incurrieron en la corrupción de siempre.

ES EN LAS CIUDADES donde más se manifestará ese voto subversivo, insumiso e insurrecto, que votará en contra de las otrora fórmulas ganadoras; el que no sabe de despensas ni billetazos el día de la elección; que no se deja acarrear ni vota por consigna.

CONTRA ese sufragio turbulento se enfrentará la aristocracia partidista, la misma que no pudo contrarrestar el Efecto Fox en el 2000, ni en el 2012 con el Efecto Peña.

EL VOTO desobediente ya se refleja en las encuestas, y se coronará en 11 días más, llevando al Poder una tercera opción que, espera, ahora sí será la vencida.

¿APOSTAMOS?


CACHIVACHES: SE VE, y se siente, que hay alcalde de Tuxtla, pues Carlos Molano lo mismo tiene una reunión de seguridad, que revisa pendientes en SMAPA o lleva a cabo un cónclave de empresarios; sin duda, la mejor noticia del mes es haberle tomado protesta a este ciudadano tuxtleco con ganas de trabajar y total vocación en el servicio público… DE LAS POCAS campañas que emocionan, una de ellas es la de Carlos Morales, quien genera unanimidades (positivas) lo mismo entre sectores vulnerables que hombres de la paga, comerciantes, académicos y una larga lista de etcéteras, lo cual no deja ninguna duda que encabezará el próximo trienio 2018-201 en la capirucha

11/Junio/2018
*Tuxtla. Al fin, habemus alcalde
*Suspirantes. De arraigo y “cambio”
*Péguenle al que lleva ventaja

*Tuxtla. Al fin, habemus alcalde

*Suspirantes. De arraigo y “cambio”

*Péguenle al que lleva ventaja

Por: VÍCTOR CARRILLO CALOCA
@tinta_fresca

AL FIN, la capirucha tiene alcalde: Carlos Molano Robles, un compita que se ha destacado por su profesionalismo y capacidad política.

CONTADOR público de profesión, el empresario ha desarrollado también las buenas artes de la política pues es absolutamente conciliador.

APENAS estiró el brazo para tomar protesta como mero mero de la alcaldía, se puso a revisar el titipuchal de pendientes que tiene nuestra capital coneja hasta el 30 de Septiembre próximo.

FUE CLARITO al ofrecer “atención personalizada a la ciudadanía”, al tiempo de llamar a sus colaboradores a “redoblar el paso”.

DA GUSTO que al municipio de Tuxtla llegue una persona que no es ningún improvisado, mucho menos un influyente.

EN POCOS días veremos el sello del presidente Molano, quien recibe con no pocas broncas a Tuxtla, en especial en la actual coyuntura electoral.

SI USTED ve algo que no le gusta de la capirucha, contáctelo y verá que, de menos, una respuesta verbal tendrá.

AQUÍ SUS REDES: CarlosMolanoRobles (Facebook) y @molanomx (twitter). Digo, por aquello de agarrarle la palabra de que habrá “atención personalizada” a todita la tuxtlecada.

POR LO PRONTO, un alivio es que el municipio sea encabezado por una persona seria, madura y profesional.

 

De suspirante(s)

 

MUCHO se le puede cuestionar a Fernando Castellanos, el candidato del Verde, menos su origen y arraigo netamente chiapaneco.

EL DARDO parece tener un único destinatario: Roberto Albores Gleason, su ex aliado político, quien ni siquiera tiene acta de nacimiento de acá.

A ROCKO, por su parte, le ha salido el (dizque) rebelde que lleva dentro y ha empezado a enarbolar “el cambio”, así, a secas.

[ALGUIEN le podría recordar a Rocko que ese término se puso de moda hace casi 20 años, en el 2000, por parte del inefable Vicente Fox, cuando el PRI fue echado de Los Pinos (incluido también su apá RAG, quien cuenta con el “galardón” de ser el último góber rojo).]

EN REALIDAD, su discurso se ha enfilado hacia el Verde, sí, el mismo partido al que antes, cuando era su aliado, elogiaba hasta el tuétano.

ES EVIDENTE que tanto Fer como Rocko se andan disputando el amors de esa militancia dura que tradicionalmente ha votado por ellos.

SE TRATA, a juzgar por lo evidente, de un diálogo entre ellos, sin tomar en cuenta a los no partidistas, que son quienes definen las votaciones.

SI EL REFRÁN tiene la sapiencia de conocer de qué cuero sale más correa, ya veremos acá a ver de qué suspirante salen más votos con ese endurecido discurso con sabor a opositor que a candidatos de la continuidad.

YA VEREMOS, dijo el choroco.

 

Aventajado

 

SI QUIERE saber quién aventaja pa’ ser góber, basta ver a quién le pegan un día sí y el otro también: Rutilio.

EL PRONUNCIAMIENTO en contra del lopezobradorista, por parte de unos comunicadores, calificándolo (negativamente) a él a partir de la presunta acción de uno de sus colaboradores, es desmedida.

QUIERO creer que ese desplegado público no trae el sello alborista pues larga es la lista de financiados y afines al suspirante aquel.

EN TODO caso, se trata de un compita que se portó mal con su ex mujer, pero de ahí a que su jefe tenga que responder por ello, se me hace pasadito de tueste.

MÁS EXCESO me parece que se pretenda calificar a alguien, o llamar incluso a no votar por él, a partir de la acción de un tercero.

LAS PASIONES políticas se exacerban en tiempos electorales y así habrá que tomar el asunto, así que todos tranquis.

ALGO sí refleja ese pronunciamiento: que aquel al que le pegan un día sí y el otro también, el compa Ruti, es precisamente quien aventaja pa’ ser góber.

¿A POCO NO?


CACHIVACHES: TREMENDO espaldarazo recibió, del mismísimo AMLO, el compa Jesús Castillo Milla, de los pocos que se la jugaron por el jaguar negro y lo acompañaron en su aventura morena cuya jugada política les está saliendo muy bien… ME LATE mucho ese estilo a ras de tierra del candidato morenista Carlos Morales, sin lonas incendiarias ni spots injuriosos ni estridencias mediáticas; ese compita trabaja como hormiguita: harto y desde muy tempranito, y si así le sigue, no dudo que cumplirá su anhelo de ser Presidente Municipal de Tuxtla Gutiérrez…