Tinta Fresca

Buscar en Tinta Fresca

Ir al Contenido

PRI, ‘sano pero puede recaer’

122

ViCC

Nunca más
línea, cargada ni dedazo.
Al militante priísta, al de abajo, aquel que nunca ha llegado a un puesto directivo, le preocupa la salud ideológica del partido, su evolución y reconstrucción. La medicina para ese paciente que en el 2000 estuvo moribundo al perder la Presidencia de la República y la gubernatura del estado, es identidad partidista. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) “está muy sano pero hay que cuidar que no tenga recaída”.
Es la voz de Arturo Morales Urioste, priísta desde hace 50 años y quien fuera su líder estatal en 1980, en los tiempos de Absalón Castellanos; secretario general de la CNOP en el sexenio de Salomón González y dirigente del Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPES) cuando esta filial priísta la encabezaba a nivel nacional Jorge de la Vega; además de fundador de la
Corriente Renovadora del tricolor. El abogado oriundo de San Cristóbal de las Casas habla a Tinta Fresca como presidente de la Comisión de Justicia Partidaria, desde donde advierte que no está ahí para cortarle la cabeza a nadie.
—¿Habrá patíbulo para los priístas que trabajan en este gobierno?
—No se ha tocado el tema pero sí, esta comisión examina el desempeño de cada uno de los militantes en el ejercicio político y en la administración pública. Quienes sirven, olvidan presentar una solicitud de retiro temporal. Porque trabajar en un gobierno que no es priísta no es vergonzante ni está prohibido.
—¿Es un traidor el que lo hace?
—No hay un precedente para aclarar ese punto. Debieron pedir permiso, pero tampoco el partido se los dijo. No es una comisión que sea sancionadora, que lleve sangre. Nada de expulsión ni medidas drásticas. La única facultada para sancionar es la Comisión Nacional. Su misión es canalizar inquietudes.

"NADA de cortar cabezas, la Comisión es un espacio para la discución de ideas"

—¿Qué papel ha tenido el PRI en Chiapas?
—Ha sido el gran surtidor de capital político para las otras organizaciones. En cada elección, ha habido migraciones. El raigambre priísta lo tiene todavía la sociedad chiapaneca. Pablo Salazar y Juan Sabines fueron activos del PRI. El PRI ha sido escuela.
—¿Qué le preocupa a los priístas?
—Su evolución: de dónde viene, hacia dónde va; y su reconstrucción: que ya no es el gran aparato político de antaño.
—¿Ha sabido ser oposición?
—Lo está aprendiendo. Ha sido pragmático…
—¿Es oposición a Juan Sabines?
—Soy sincero y debo serlo: ¿cuál es el espacio y oportunidad que tiene? Sí, debe haber una expresión de identidad partidista. Las críticas deben venir.
—¿Será que están muy acostumbrados a la
línea?
—Pudiera ser que sí. Hay demasiadas coincidencias entre un Poder y el otro. Un legislador de nuestro partido debiera informar semestralmente a la comunidad lo que hace, por más simples, complicadas o rechazadas que sean sus iniciativas. El partido lo demanda y la opinión pública lo exige.
—¿Y quién lo hace?
—Debieran hacerlo todos.
—¿Y quién lo hace?
—Debiera ser…
—¿Y quién lo hace?
—Nadie… Y hasta les conviene, pues la transparencia y rendición de cuentas no está reñida con la ambición de ser reelegibles.
—¿Se discute esto en el PRI?
—Sí, por primera vez hay discusiones abiertas. De eso y más. Yo he tenido reuniones con un grupo de ex legisladores, incluso en la sede del partido. Eso sí, se camina con cuidado porque no se sabe hasta dónde puede terminar sin conciliación o conflictos.
—¿Hay convicción?
—Convicción sí la hay, pero el trabajo político es lo que hay que ver: cómo enviar las propuestas a nuestros diputados, a nuestros senadores, a nuestros gobernadores.
—¿Arely Madrid escucha?
—Yo diría que sí. El militante sabe qué le preocupa y lo plantea; y por eso esta comisión.
—¿Y quién la vigila?
—La asamblea del partido y las autoridades nacionales. ¿Qué pato puso ese huevo?, se preguntarán. Pues nosotros estamos a disposición de la militancia. El disenso a mí no me alarma ni me espanta ni me sorprende; la crítica es bienvenida.



Regresar al contenido | Regresar al menú principal