Letras en su Tinta

UNA ALIANZA política entre la chiapaneca Elba Esther Gordillo y el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador estaría en puerta.

ESTE PACTO entre sureños, que junta al agua y el aceite en política, el combatiente de “la mafia del Poder” y una de sus (ex)máximas exponentes, habrían logrado su encuachamiento no tanto por sus diferencias sino por una coincidencia: su odio (o venganza) al PRI.

LA FUERZA de la mítica profesora no tiene desperdicio pues ya se sabe que sigue teniendo un partido político, Nueva Alianza, a sus enteras órdenes, incluso aunque esté recluida.

ELECTORALMENTE, el PANAL vale entre 3 y 4 por ciento, como sucedió en 2012, con casi dos millones de votos logrados para el Congreso de la Unión, y casi un millón 300 mil votos (2.3%) con el suspirante Gabriel Quadri (aquel de la combi y mirada arrecha a edecanes).

LA COMITECA ya había tirado una línea en la pasada elección del Estado de México, cuando trascendió una reunión donde Luis Castro, el embajador elbista en su PANAL, prometió respaldo político a Delfina Gómez, la candidata de MORENA.

ELBA Esther no se equivoca en pactar con AMLO, a quien linchó en el pasado (calderonista) por ser “un peligro para México”, pues sabe que es su tabla de salvación política, no sólo de excarcelación sino hasta de redención política.

VER PARA CREER: otrora aliada al PRI, ahora la abeja reina del PANAL se anidará en MORENA.

CHAN, chan, chaaannn…

 

Ciber-celeb

 

ALGO anda mal cuando una funcionaria empieza por “aclarar” en redes lo que es un embargo fiscal y termina muy sonriente actualizando su foto de perfil.

LA FRIVOLIDAD jamás ha combinado con la política, de tal manera que a Silvia Arely Díaz Santiago no le vendría nada mal tomarse un curso de comunicación política y olvidarse de su afición por las páginas de Sociales.

LA Coordinadora de Política Fiscal del ayuntamiento tuxtleco no le ayuda a su jefe, Fernando Castellanos, el mandar un “mensaje a los medios” con la (presunta) explicación de un procedimiento judicial.

NO CREO, tampoco, que la instancia a su cargo haya despojado a nadie de su propiedad quesque por el incumplimiento del pago predial, pues no se necesita ser abogado para saber que eso es ridículo.

LO MALO es que doña Silvia Arely, en vez de aclarar los procedimientos a su cargo, opte por soltar tuitazos (incompletos e insuficientes) sobre su labor como servidora pública.

A NADIE nos gusta un cobrón o cobrona, como el papel que tiene la susodicha, pero si a la gente se le explica qué hacer, y a los ajenos nos lo aclaran, no se tendrá la percepción de una acción de gobierno alevosa.

[O MEJOR todavía: si esas coberturas periodísticas tiene un trasfondo que no es informativo, pues entonces a desnudar el verdadero motivo, si es que lo hubiera.]

ASÍ, en vez de tener a una ciber-celebridad de Tuxtla, una socialité coneja que actualice su foto de perfil en redes sociales, el ayuntamiento de nuestra capital tendría a una ejemplar recaudadora de impuestos. ¿No cree usted?

 

Mosqueteros

 

PUGNAN por la transparencia, aunque no tengan ni paga para sus viáticos.

ME LATE el nuevo modo de andar de la tríada de comisionados del Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP), reuniéndose aquí, allá y acullá.

NUNCA se les había visto juntos a los tres pero ahora Ana Elisa López Coello, Adriana Espinosa Vázquez y Hugo Villar Pinto andan moviditos.

EN POQUITO más de un mes, se han reunido con el árbitro electoral Oswaldo Chacón, con el fiscalizador Alejandro Culebro o han participado en una reunión nacional con Francisco Javier Acuña, éste mero chief del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).

SI LA TRANSPARENCIA en México llegó para quedarse, Chiapas está haciendo su chamba con la plena convicción sexenal de que no haya opacidad.

EN FIN, este trío de compitas serían algo así como los (nuevos) mosqueteros de la transparencia aldeana, donde son tod@s para uno y uno para tod@s.


CACHIVACHES: JÓSEAN debería dar santo y seña de sus (presuntos) desprestigiadores “desde el interior del PRI”, pues esas “agresiones injustificadas” no pararán hasta que exhiba públicamente a sus malquerientes… “LO QUE MÁS me duele de morir, es que no sea de amor”. Lo escribió Gabriel García Márquez en El amor en los tiempos del cólera

Nenas extremas

Ximena y Kamila Ramírez Ramírez, campeonas del motocross
01/Febrero/2017

» De su padre heredaron la pasión por la adrenalina y la velocidad

Nenas extremas
Icono FotoJesús Ortega
EXTREMAS. A sus 8 años de edad, Ximena y Kamila dominan las pistas de motocross y se ven creciendo en este deporte.
Por: JESÚS ORTEGA
@tinta_chus

Las Barbies son juegos de niñas, para ellas lo que rifa son las motos y la velocidad.

Son las hermanitas Ximena y Kamila Ramírez Ramírez, quienes en vez de cambiarle vestidos a muñecas o jugar a la hora del té, prefieren hacen rugir sus diminutas motos y con valentía, aprietan a fondo el acelerador para sortear curvas y rectas en las polvorosas pistas.

Tinta Fresca te presenta a estas dos princesas motorizadas, que en el pasado campeonato estatal, organizado por la Asociación Chiapaneca de Motociclismo, hicieron el 1-3 en la categoría mini de los 50 centímetros cúbicos, para orgullo de su familia y en especial de su padre, de quien heredaron la pasión por los caballitos de acero.

 

Guerreritas

“Me gusta la adrenalina de la moto”, suelta Kamila, de apenas 8 años de edad y quien al igual que su hermana comenzó a treparse a la motocicleta desde que tenía 5.

La timidez con la que explica su gusto por el motociclismo es diametralmente opuesta a su arrojo en la pista de carreras, donde hace rebases, salta rampas y acelera a la máxima potencia posible para llevarse la bandera a cuadros.

Su hermana Ximena la secunda y dice que, a diferencia de muchas niñas de su edad, su papá no las mima con muñecas o juegos de video, sino con el combustible, cascos, uniformes y todo lo que sea necesario para estar “al 100” en la pista.

“Nosotras competimos cada mes” explica Xime, quien va más allá y asegura que cuando sea grande la gustaría correr profesionalmente.

Además se pone seria al mencionar que no por ser niñas están en desventaja al practicar este deporte, que es “más o menos difícil” pero al final pueden salir triunfadoras incluso siendo más rápidas y ágiles que los niños.

 

Linaje extremo

“Me vieron correr y les gustó”, ataja Pedro Enrique Ramírez Vicente, papá de las intrépidas crossistas.

Recuerda que sus hijas entrenaron con la bicicleta para después treparse a la moto “y ahí se metieron y empezamos a comprar todo el equipo y a entrenarlas”.

Celebra con orgullo porque sus nenas practiquen un deporte sano aunque reconoce también que el motocross es extremo y le sufre un buen cuando compiten.

“Es muy emocionante pero la verdad también de muchos nervios… creo que me pongo más nervioso yo que ellas”, suelta sonriente.

Y si bien quisiera que Ximena y Kamila jugaran más con muñecas entiende que las Barbies son juegos de niñas y que para ellas, lo que rifa son las motos y la velocidad.

Nenas extremas