Letras en su Tinta

EL SUSPIRANTE presidencial José Antonio Meade recolocó geográficamente a nuestra entidad y decidió empezar su precampaña nacional acá en Chiapas, “donde empieza México”.

ALGO, y muy bueno, se está gestando cuando el no priísta precandidato del PRI decidió arrancar en el sur, y no en el norte, su camino hacia Los Pinos, en señal de un “reencuentro por nuestra grandeza del norte y del sur”.

PEPE, como le dicen sus amigos, llegó anoche a Tuxtla Gutiérrez, en el vuelo comercial de las 18:40 horas, acompañado de su esposa Juana Cuevas.

CENARON con el Güero-Lek y de inmediato se fueron a San Juan Chamula a un multitudinario evento, al cual acudió el gobernador en calidad de “un militante más” del PVEM, por lo cual pidió se le descontara el día.

AHÍ, ante indígenas tzotziles y ataviado con la indumentaria indígena, refrendó por qué quiere ser candidato presidencial: “para cerrar las brechas que nos separan entre el México que somos y el que soñamos”.

CON SEIS grados centígrados de frío, Pepe Mid se puso hasta metafórico y aludió a la hora de arranque de su precampaña: “Elegimos esta hora para decir claro y fuerte que no hay un solo minuto que perder en la tarea de hacer a México más grande y más justo”.

EL SUSPIRANTE presidencial tendrá hoy un desayuno con empresarios y, al medio día, un encuentro con la militancia del PRI y del PVEM.

 

Los símbolos

 

SI LA POLÍTICA está llena de símbolos, Pepe Mid lanzó varios con su presencia acá en Chiapas:

SU RECONCILIACIÓN con el sur, su compromiso con las etnias, su implícita vocación del combate a la pobreza y, parafraseando el himno a Chiapas, el hacer retornar las horas serenas entre el PRI y Verde.

ARRIBA, en el templete colocado justo enfrente de la emblemática iglesia de San Juan Chamula, además del anfitrión, el Güero-Lek ataviado también con su vestimenta Chamula, lo mismo estuvo Roberto Albores que Luis Armando Melgar, Neftalí del Toro que Emilio Salazar; y antes, en el aeropuerto, Meade fue recibido por Eduardo Ramírez.

DIAMETRAL perspectiva conceptual al dejar a Chiapas como “la última frontera” y recolocarlo en el mapa “donde empieza México”.

ES MUY PROBABLE incluso que, teniendo a un rival sureño, hasta su arranque de precampaña sea estratégico para competirle territorialmente.

SERÁ INTERESANTÍSIMO saber si vendrá de nuevo, si cerrará acá el proceso interno del PRI así como lo empezó; o bien, qué otras sorpresas tiene preparadas para establecer novedosos códigos políticos.

Y LO MÁS importante: si su discurso resulta tan innovador como su candidatura para convencer a priístas, y sobre todo no priístas, de otorgarle su voto el año entrante.

 

Limpio

 

LA SECRETARÍA de Salud que lleva el doc Paco Ortega pasó la prueba del añejo en eso de la fiscalización y así lo avalan sendos memorandos de la Secretaría de la Función Pública, la Contraloría General del Estado y la federal Secretaría de Hacienda.

PARA TALES dependencias, luego de una exhaustiva revisión de cómo se aplicaron los quinquirrines en todo 2017, las conclusiones fueron que “el control de los recursos fue adecuado” y “sin irregularidades detectadas”.

UNOS CUANTOS oficios no revelan el rigor y la limpieza con la que se trabajó en la SS, cuando Paco tomó el mando, sobre todo, con el antecedente de apechugar observaciones de errores administrativos ajenos a su gestión.

Y MIRE que las tres dependencias que auditaron a la casi siempre convulsa Secretaría de Salud no son, en absoluto, un día de campo, pues sus estándares de fiscalización son notablemente altos lo mismo en la SFP, Contraloría o la SHCP (imagínese las tres juntas).

LA MORALEJA del asunto es que si hay cuentas claras, también habrá amistades largas, buen sueño transexenal y, en una de ésas, hasta futuro político.


CACHIVACHES: “EN POLÍTICA, lo importante no es tener la razón sino que se la den a uno”. Lo dijo Konrad Adenauer

Glorias llaneras

‘Capagato’ Gamboa y Winfiel ‘El Caballo Loco’ Roque
16/Noviembre/2017
Glorias llaneras
Icono FotoEduardo Reyna
LEYENDAS. Eran los ídolos del futbol chiapaneco a finales de los años 50’s.
Por: JESÚS ORTEGA
@tinta_chus

Inmortales del balón y leyendas vivientes del llano.

Mientras uno se encargaba de perforar las porterías enemigas, el otro las protegía de los atacantes rivales pero lo que une a Romeo ‘Capagato’ Gamboa y Winfiel Roque Álvarez –mejor conocido como El Caballo Loco- es su calidad de ex figuras de la época dorada del fut chiapaneco.

Viaje en el tiempo junto a Tinta Fresca para recordar la época donde se jugaba por amor a la camiseta y los futbolistas dejaban la piel en los campos empedrados.

 

El ‘Caballo Loco’

“Fuimos jugadores no del montón”, chuta don Winfiel Roque Álvarez, quien a sus 80 años todavía presume que el fut le corre por las venas, de vez en cuando se patea el balón y recuerda con orgullo haber defendido la playera de Tuxtla y de Chiapas.

“Me da risa ver los chamacos que juegan ahora, nosotros jugábamos con zapatos de seis tacos de cuero, con clavos”, despeja el apodado Caballo Loco, mientras revisa fotografías que dan testimonio de su paso por las canchas hace 60 años, cuando la gente llegaba a sentarse a la lomita frente al campo ‘Flor del Sospó’, para verlo desarmar a los delanteros.

Jugó y fue campeón con el Cruz Azul y el PRI Municipal, portando siempre con orgullo el gafete de capitán que hasta hoy conserva entre sus tesoros.

Era defensa central, líder dentro de la cancha pero cuya mayor virtud era la velocidad.

En su época como figura del futbol –cuando tenía unos 20 años- equipos como el América y el Cruz Azul intentaron llevárselo pero nunca quiso porque entonces trabajaba como gerente de venta de automóviles y ganaba hasta 30 mil pesos al mes, cuando por jugar fut le ofrecían la mitad.

Hasta hoy día disfruta del cariño de muchos seguidores de aquel tiempo y habla con nostalgia del sinfín de homenajes que le hicieron en su momento algunos gobernadores y dirigentes de ligas, si bien hasta hoy sus hazañas en el campo siguen siendo recordadas.

 

El ‘Capagato’

Campeón nacional de los INJUVE en 1973 con la Selección Chiapas, Romeo Gamboa Gutiérrez, mejor conocido como El Capagato, es uno de los futbolistas más laureados de la época dorada del fut chiapaneco, cuando el antiguo campo del ICACH era el Maracaná tuxtleco.

Fue estandarte del Santa Fe y del Municipal, un goleador fuerte que se imponía por su físico y que incluso probó las mieles del profesionalismo en Veracruz y en Torreón pero que, por falta de condiciones propicias económicas, prefirió regresarse a Chiapas.

A sus 72 años, revive cómo en 1966 salió campeón goleador del Estatal y obtuvo otros títulos más como rompe redes con el Municipal; incluso, se mantuvo jugando hasta hace unos años en la categoría Máster Oro (para mayores de 60 años) pero decidió parar por lesiones en las rodillas.

“Nosotros nos hicimos realmente a como Dios nos daba a entender”, cañonea El Capagato Gamboa, quien junto a Winfiel Roque es un inmortal del balón y leyenda viviente del llano.

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