Letras en su Tinta

Peso

 

LOS APOCALÍPTICOS vaticinaron catástrofe financiera si AMLO llegara a la presidencia y el dólar cerró ayer a su mínimo histórico: $18.60

EN BUEN cashlán, eso significa que el mundo veía con ansiedad un relevo democrático, un cambio de régimen.

OSÉASE que el presidente Andrés Manuel no sólo es la esperanza de México sino del mundo para que México le vaya más mejor de como le ha ido.

 

Diferente

 

GOBERNAR diferente, con austeridad, sin lujos ni privilegios, es la línea que les mandó el futuro presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, a sus correligionarios morenistas.

CON EL AMLO Style, al citar a todos sus compas electos de todo el país en la mismísma Ciudad de México, corazón político del país, se advierte una clara refundación del presidencialismo.

NO SÉ si esté mal o no, lo cierto es que a muchos mexicanos les encanta que le digan qué hacer e incluso cómo hacerlo, antes que preguntarle qué piensa o propone acerca de tal o cual asunto.

LOS PSICOHISTORIADORES advierten que la obediencia está en el ADN del mexicano, primero fue un Tlatoani, luego un Virrey y ahora un Presidente al que se le sigue, de tal manera que acatamos y hasta nos gusta la línea.

SI TAL APRECIACIÓN es correcta, se advierte un triunfo por adelantado del tabasqueño, quien ha decidido todo lo que sucederá en MORENA y su protagonismo ha sido tal que ha borrado prácticamente al aún Presidente.

SU AGENDA es la agenda del país y hay algo que pocos han notado y es muy bueno para la transparencia: todos los días dialoga con reporteros, sin boletines de por medio ni voceros que hagan traducciones.

EL BLINDAJE democrático a favor de AMLO es alto y le perdonará todo tipo de echadas para atrás o malas interpretaciones de campaña, así que sus detractores pierden tiempo en insultarlo.

LO MUY CURIOSO será ver, en el futuro inmediato, cómo aterrizarán los alcaldes, diputados y senadores esa línea del presidente AMLO: si la creen a piejuntillas o van matizando para llevársela traquis, leve, relax.

YA VEREMOS qué tipo de presidencialismo se refunda en México.

 

Huerfanitos

 

CASI una decena de compitas sexenales están a punto de quedar en el olvido luego del tsunami que fue MORENA, debido a la franca incompetencia de los cerebros electorales.

[EL NEFASTO entre nefastos es, sin duda alguna, Óscar Muñoz, un fuereño a quien también se le debe que se haya colado un traidor y desleal al Senado, desplazando a verdaderos cuadros güeristas.]

NO POCOS se preguntan, en la burbuja sexenal, qué va a pasar con Fernando Castellanos, Raciel López Salazar, Jorge Luis LLaven, Juan Carlos Gómez Aranda, Jorge Betancourt, Nacho Avendaño, Paco Ortega y Roberto Rubio.

LOS AHORA descalabrados aspiraban a una posición legislativa que los (re)compensara por sus servicios políticos prestados durante el sexenio pero se les apareció la ola morena y se los llevó la corriente.

LA PREOCUPACIÓN es innecesaria, confían algunos, pues el gobierno actual aún no se acaba y serán reacomodados en estratégicas posiciones como para lograr ser transexenal.

SOBRE todo, porque la mayoría de ellos necesitan cierto blindaje al pasar por espacios de mucho cuidado, como dependencias que están hundidas en francos números rojos; o bien, porque fueron operadores de temas muy especiales que pudieran traerles broncas transexenales.

YA VEREMOS en dónde (re)colocan a estos compitas que se la han jugado, desde el principio y hasta el final, con el Número Uno, quien dicho sea de paso se ha convertido en la pieza nacional de la transición y su talento político es la envidia de no pocos egos en la vida nacional.

 

Toño

 

ANÓTELO en su diccionario: José Antonio Aguilar Castillejos, un hombre que de ahora en adelante será muuuuuy poderoso.

TOÑO, como le dicen sus amigos al aún dirigente estatal de Morena, fue nombrado ayer por AMLO como Coordinador de Programas Sociales en Chiapas, algo así como un “embajador” todopoderoso del gobierno federal.

OSÉASE que a partir del 1 de diciembre próximo, al desaparecer todas las delegaciones federales, al actual Senador suplente (de Lalo Ramírez) le van a salir más amigos que a ningún otro morenazo.

SERÁ INTERESANTE ver, eso sí, cómo configura esa megaoficina del supremo gobierno: si, por ejemplo, nombra a coordinadores de programas sociales y él sólo supervisa; o de plano, él solito controla toditos los padrones electorales, digo, a los padrones de beneficiarios.

POR OTRO lado, este moreno tendrá que cambiarse el chip pues de aventar grito y sombrerazo, como estaban acostumbrados los de izquierda radical, vendrá ahora el sabroso momento de dar respuesta a reclamos sociales.

O BIEN, para decirle en sabias y finas palabras del (malogrado) priísta Julián Nazar cuando fue nombrado secretario del Campo: “No es lo mismo ser borracho que cantinero”.

Glorias llaneras

‘Capagato’ Gamboa y Winfiel ‘El Caballo Loco’ Roque
16/Noviembre/2017
Glorias llaneras
Icono FotoEduardo Reyna
LEYENDAS. Eran los ídolos del futbol chiapaneco a finales de los años 50’s.
Por: JESÚS ORTEGA
@tinta_chus

Inmortales del balón y leyendas vivientes del llano.

Mientras uno se encargaba de perforar las porterías enemigas, el otro las protegía de los atacantes rivales pero lo que une a Romeo ‘Capagato’ Gamboa y Winfiel Roque Álvarez –mejor conocido como El Caballo Loco- es su calidad de ex figuras de la época dorada del fut chiapaneco.

Viaje en el tiempo junto a Tinta Fresca para recordar la época donde se jugaba por amor a la camiseta y los futbolistas dejaban la piel en los campos empedrados.

 

El ‘Caballo Loco’

“Fuimos jugadores no del montón”, chuta don Winfiel Roque Álvarez, quien a sus 80 años todavía presume que el fut le corre por las venas, de vez en cuando se patea el balón y recuerda con orgullo haber defendido la playera de Tuxtla y de Chiapas.

“Me da risa ver los chamacos que juegan ahora, nosotros jugábamos con zapatos de seis tacos de cuero, con clavos”, despeja el apodado Caballo Loco, mientras revisa fotografías que dan testimonio de su paso por las canchas hace 60 años, cuando la gente llegaba a sentarse a la lomita frente al campo ‘Flor del Sospó’, para verlo desarmar a los delanteros.

Jugó y fue campeón con el Cruz Azul y el PRI Municipal, portando siempre con orgullo el gafete de capitán que hasta hoy conserva entre sus tesoros.

Era defensa central, líder dentro de la cancha pero cuya mayor virtud era la velocidad.

En su época como figura del futbol –cuando tenía unos 20 años- equipos como el América y el Cruz Azul intentaron llevárselo pero nunca quiso porque entonces trabajaba como gerente de venta de automóviles y ganaba hasta 30 mil pesos al mes, cuando por jugar fut le ofrecían la mitad.

Hasta hoy día disfruta del cariño de muchos seguidores de aquel tiempo y habla con nostalgia del sinfín de homenajes que le hicieron en su momento algunos gobernadores y dirigentes de ligas, si bien hasta hoy sus hazañas en el campo siguen siendo recordadas.

 

El ‘Capagato’

Campeón nacional de los INJUVE en 1973 con la Selección Chiapas, Romeo Gamboa Gutiérrez, mejor conocido como El Capagato, es uno de los futbolistas más laureados de la época dorada del fut chiapaneco, cuando el antiguo campo del ICACH era el Maracaná tuxtleco.

Fue estandarte del Santa Fe y del Municipal, un goleador fuerte que se imponía por su físico y que incluso probó las mieles del profesionalismo en Veracruz y en Torreón pero que, por falta de condiciones propicias económicas, prefirió regresarse a Chiapas.

A sus 72 años, revive cómo en 1966 salió campeón goleador del Estatal y obtuvo otros títulos más como rompe redes con el Municipal; incluso, se mantuvo jugando hasta hace unos años en la categoría Máster Oro (para mayores de 60 años) pero decidió parar por lesiones en las rodillas.

“Nosotros nos hicimos realmente a como Dios nos daba a entender”, cañonea El Capagato Gamboa, quien junto a Winfiel Roque es un inmortal del balón y leyenda viviente del llano.

Glorias llaneras