Letras en su Tinta

-Laaarga transición

 

A DIFERENCIA de otras transiciones, la actual de MVC-Ruti no tiene visos de concreción de acuerdos aunque haya una evidente cordialidad.

LAS DOS ANTERIOS, las del 2012 y 2006 –la de MVC con Sabines y la de Sabines con Pablo–, carecieron siquiera de la más mínima cortesía política por parte del góber saliente.

LA DEL 2000 sí, pero Roberto Albores Guillén se equivocó, aceptando el equipo de transición que le impuso Pablo Salazar, donde este último se documentó lo suficiente para integrar los expedientes que después usaría para meter a la cárcel a los alboristas.

[EL DOCUMENTO clave con el que obligó PSM al viejo RAG a entambar a sus funcionarios fue un expediente del DIF en contra de María Gleason, la presidenta honoraria, y su hijo, el entonces desconocido Roberto Albores Gleason, quien representaba a la comercializadora Abasto Global en un claro conflicto de interés.]

EL EX PRIÍSTA adelantó la pérdida de poder que se da en la transición, lo cual Albores aceptó al pensar que habría una madurez política pues nunca imaginó tal cacería de brujas para los suyos.

PARADÓJICAMENTE, el propio Pablo tuvo que pactar luego con el Diablo mayor para atajar seis años después a su archirrival, el entonces senador José Antonio Aguilar Bodegas, permitiéndole un activismo en contra del PRI y a favor del candidato pablista, Juan Sabines.

 

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EN EL 2006, al imponerse el candidato oficial, Juan Sabines, donde hubo todo tipo de argucias político-electorales que Jósean calificó como “Elección de Estado”, la transición simplemente no existió.

EL PROTAGONISMO y arrogancia del góber saliente desterró a su lacayo político, el entonces joven Sabines, quien se fue a Acapulco, una vieja casona que fue la única herencia de su padre y que en un par de años transformaría en una lujosa residencia con sistemas computarizados.

LA TRANSICIÓN, que está reglamentada y tiene incluso recursos públicos etiquetados para ello, se dio a la distancia, por lo que los vuelos Tuxtla-México-Acapulco se hicieron frecuentes entre la clase política aldeana.

EL AUTORITARIO Pablo pecó siempre de soberbia pues nunca supo que abonó a inyectarle a Sabines la semilla del rencor por no permitirle gobernar a su manera, empezando por el medio gabinete que le heredó, lo que a la postre el propio colocho transformó en cárcel para su ex padrino.

LO FUNDAMENTAL es que la transición se dio en el sometimiento del saliente hacia el entrante, quien hasta mitad del sexenio metió a los suyos, conformando un gabinete que no podía desterrar el pasado ni darle la bienvenida al presente.

 

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LA TRANSICIÓN del 2012 fue todavía peor debido al amor a los flashazos del saliente Juan Sabines, quien se impuso –literal– hasta el último minuto del 8 de diciembre, con una ridícula entrega del bastón de mando.

EN PLENA transición, el ex góber usó en eventos oficiales al electo como si éste le debiera algo pero, ante la histórica votación, no sólo él sino nadie podría abogarse la paternidad de los tumultuosos votos que logró Manuel Velasco en aquel ya legendario 2012.

EL GÜERO-Lek aguantó todo tipo de ocurrencias del colocho, obligado incluso a declarar banalidades a la prensa, lo que le valió deslizar un recado político al saliente a través del memorable Pepe Figueroa, quien publicó: “Una cosa es que aplauda el circo y otra que sea el payaso”.

AHORA, en la actual transición, el saliente, forjado en ligas nacionales, le ha dado la suficiente cancha a su ex magistrado, el morenista Rutilio Escandón, quien puede pasearse como pocos entrantes lo han hecho en las transiciones de la era moderna.

RUTI tiene a su favor el arraigo que le permite además tener su vida propia, con sus dos hijos adolescentes, a quienes aún lleva a la escuela todas las mañanas que está en Tuxtla Gutiérrez.

SUS ENCUENTROS con sectores productivos y sociales, que tienen su riesgo al tratar de imponérseles rémoras del pasado que ahora dicen que se la jugaron con él, le permiten tener una visión global de las urgencias de Chiapas.

FALTA ver, sin embargo, a qué acuerdos políticos se llegan para lograr un brinco sexenal que promete ser terso, entre el saliente y el entrante, unidos no sólo por amistad familiar sino por lazos políticos estrechos.

ESA LAAARGA transición tiene el agregado de tener a un nuevo régimen en lo nacional, con un presidente como AMLO, tremendamente protagónico que ha inaugurado, de facto, un nuevo presidencialismo mexicano al volver invisible al actual mandamás, el menguado EPN.

POR AHORA, falta por saber qué piezas se heredan, si es que quedan, del actual sexenio; y cómo Rutilio empieza a nombrar a su gabinete, desdibujando desde hoy su manera de gobernar en el futuro.

 

Santo de los chiapanecos

‘El Enmascarado de Plata’, ídolo inmortal que llenó la plaza de toros y ‘El Roma’
01/Mayo/2018

» ‘Promociones Tury’ lo trajo a Chiapas en más de 20 ocasiones

Santo de los chiapanecos
NOMBRE. Cuenta la leyenda que el luchador se llamó así para intentar hacerse fama como rudo, pues con sus lances y derribes quería que sus rivales expresaran “¡a pa’ santito este!”. FOTO: ESPECIAL TF | ARTE: GABRIEL CRUZ
Por: JESÚS ORTEGA
@tinta_chus

Máscara de plata y leyenda inmortal del ring chiapaneco.

‘El Santo’, también conocido como ‘El Enmascarado de Plata’, sigue vivito y coleando en el recuerdo de los aficionados a las luchas luego de más de tres décadas de su fallecimiento.

La fuerza de su legado es tal que sorpresivamente la WWE –la empresa de lucha libre más importante de los Yunaites– lo incluyó en la generación 2018 de su ‘Salón de la Fama’.

Acompañe a Tinta Fresca en un viaje en el tiempo para recordar al máximo ídolo del pancracio mexicano de todos los tiempos en suelo chiapaneco.

 

Santo de ‘El Tury’

“Era un taquillero, aquí no fallaba”, jimba José Manuel Coutiño, hijo del legendario promotor José Raquel Coutiño, quien a través de su empresa, ‘Promociones Tury’, hizo posible que miles de chiapanecos pudieran ver de cerquita al gran ídolo a 20 pesos el boleto.

Coutiño recuerda que, para su padre, ‘El Santo’ siempre le hacía el milagrito a la empresa, pues su presencia era un éxito garantizado de taquilla: lograba memorables llenos en la ‘Plaza de Toros San Roque’, con aforo para 10 mil personas, o en recintos más pequeños, como el ‘Deportivo Roma’ y el ‘Auditorio Municipal’ en Tuxtla Gutiérrez.

Desde la década de los cincuenta, cuando hizo sus primeras luchas en Chiapas, fue llevado a presentarse en diferentes recintos. También actuó en San Cristóbal de las Casas, Villaflores, Cintalapa y Tonalá, junto a pugilistas como ‘El Solitario’, ‘Ray Mendoza’ y ‘Blue Demon’.

Su arrastre fue tal que en una ocasión hizo tres presentaciones en un mismo día: primero en Tuxtla, luego en San Cristóbal y la última por la madrugada en Ciénega de León, Cintalapa, donde la gente llegó empijamada a verlo.

En aquella época cobraba por luchar menos que ‘Mil Máscaras’ (quien pedía 10 mil pesos y los mejores hoteles) y no era exigente con el promotor; se alojaba en el ‘Hotel La Esperanza’, el ‘Hotel del Carmen’ o el ‘Bonampak’. “Era una persona muy a todo dar.”

 

Misterioso y versátil

Pese a que en la actualidad ya es de todos conocida su identidad, se recuerda cómo ‘El Santo’ cuidaba su rostro e incluso despistaba a los aficionados que llegaban al antiguo aeropuerto capitalino a recibirlo con la esperanza de saludarlo o pedirle un autógrafo.

Solía entrar enmascarado al baño y salir sin su tapa, con un ligero cambio de ropa, sin que nadie reparara en un hombre mayor, calvo y de bigote delgado, como lucía en la vida real.

Además, no sólo destacó por sus lances y patadas voladoras en el ring, pues también sacó a relucir sus dotes de torero en una caravana que se presentó en la ‘Plaza de Toros San Roque’, donde también actuaron Adalberto Martínez ‘Resortes’, el ‘Charles Bronson Mexicano’, las ‘Chicas A Go Go’ y otros luchadores con quienes actuaba fragmentos de sus películas.

Se estima que al menos realizó unas 25 visitas a Chiapas, portando siempre su máscara de plata y consolidándose como leyenda inmortal del ring chiapaneco.

 

 

Santo de los chiapanecos