Letras en su Tinta

LA PURGA que le propinó el gobernador Rutilio Escandón al monstruo burocrático estatal era justa y necesaria.

EXTINGUIR unas, fusionar otras y descentralizar más están acabando (sanamente) con los “tradicionales” huesos.

SE DESMANTELA una estructura no de uno sino de hace dos sexenios, cuando entonces se confeccionó para otorgar recompensas políticas.

EN TAL AÑO, 2006, fueron tantos los compromisos que tuvo que hacer Juan Sabines para llegar a la gubernatura, que no sólo ratificó a funcionarios pablistas que lo ayudaron sino que le colocó más tentáculos al pulpo estatal.

POR FORTUNA ahora, gracias a una visión austera y de alta eficacia, el nuevo mandamás de Palacio le metió  tijera a inútiles instancias cuyo propósito era lucirse políticamente a costa del erario.

TRES EJEMPLOS:

LA EXTINTA Coordinación de Gabinete era meramente decorativa, un salvoconducto para chupar del presupuesto; una instancia de “condecoración” presupuestal para coordinar asuntos sin importancia.

LA SECRETARÍA de la Frontera Sur, también fulminada, no sólo fue absolutamente inocua sino que terminó como patrimonio familiar de una estirpe cuyo sello ha sido el chantaje.

EL FONDO de Fomento Económico (FOFOE) fue un mero reducto político, utilizado para financiar mediáticamente a su titular; ahora, lo único que valía la pena –su fideicomiso- pasó a ser parte de la recién creada Secretaría de Economía y Trabajo.

ESTOS tres ejemplos dimensionan cómo se abultaba la nómina, sin ninguna justificación más que la política; ahora, el imperativo de la cuarta transformación es hacer más con menos.

O COMO DICE el gobernador Rutilio Escandón: “Estirar lo más posible el presupuesto para trabajar de manera ordenada, justa y eficaz”.

 

UNACH

 

EL RECTOR Carlos Natarén tiene que ir más allá de las cuotas y los cuates.

PORQUE eso parece que está pasando al interior de la máxima casa de estudios, donde el gatopardismo parece reinar.

SI YA REPARTIÓ puestos para los grupos que su nombramiento descalabró en el camino –el del tenebroso Hugo Armando Aguilar y del ex rector Carlos Eugenio Ruiz–, lo que toca ahora es asumir las riendas.

LOS POCOS días al frente de la UNACH le exigen contundencia a cada paso y no el silencio a la rasurada presupuestal ni el galimatías que difundió en forma de boletín sobre las denuncias de acoso sexual por parte de profesores.

[SER EVASIVO no sólo NO atempera la legítima indignación de l@s aludid@s sino que alienta el activismo de feministas y levanta sospechas sobre si está protegiendo a alguien.]

OTRA: el intentar imponer a un cuate suyo en el área jurídica no tendría mayor trascendencia si no se lo impidiera la propia legislación, aunque, por supuesto, nadie le impugnará el nombramiento.

EN LA UNACH abunda el nepotismo y el tráfico de influencias, así que está obligado a disipar la sospecha de que en el Instituto de Investigaciones Jurídicas, donde despachó por casi ocho años –primero como Coordinador y luego como Director–, no hubo (ni hay) conflicto de interés alguno.

SUS ACCIONES dubitativas reflejan muy poco margen de maniobra, hasta cierta zozobra, lo cual obliga a reflexionar si nuestra máxima casa de estudios exige necesariamente a un académico.

DOS DE SUS MENTORES políticos, el Rector con quien entró y ahora lo coachea desde la ANUIES, y a quien le confeccionó la Constitución local, ahora en el Senado, deberán quedar en referentes pues él tiene que definir su propio andar.

¿LA UNACH necesita a un académico? Sí, pero a un académico con dotes políticas que le permita moverse en movedizos terrenos –sindicales, financieros– que necesariamente tendrá que pisar.

EL RECTOR Carlos Natarén tiene aún el beneficio de la duda.

 

‘Rutilistas’

 

GRAN SORPRESA han provocado los otrora alboristas y (ex) verdes que ahora se han jurado rutilistas-lopezobradoristas.

AÚN NO SECA la tinta de improperios infinitos que escribieron en contra del actual gobernador pero ya le juraron lealtad eterna (o sea, sexenal).

VIMOS, por ejemplo, a dos linchadores que, “imparcialmente”, desde la oficina del ex candidato Roberto Albores, urdieron todo tipo de campañas negras con una frase: “AMLO sí, Rutilio no”.

[EL COLMO (¿del cinismo?) es que hasta su (ex)vocera de campaña ya teclea embozada de imparcial, en el mismo espacio que antes se teñía de rojo alborista pero ahora está “a morir” con la causa sexenal.]

NADIE, ningún editorialista (salvo uno), desde principios de este año, cuando arrancó la encuesta interna de MORENA, le apostaba a que ganara Rutilio porque sus afectos (y nómina) estaban en otro suspirante (entonces foráneo pero que al final terminó en la causa lopezobradorista).

EL PODEROSO que ha apadrinado a estos flexibles opinadores tiene una clara intención futurista, la cual es legítima, pero lo que sorprende es la rápida mutación ideológica de los ahora tan ilustres apologistas.

DUDO mucho que el gobernador se trague el cuento de que estos “nuevos” adeptos (dizque) suyos lo apoyen de verdad; ya se verá, conforme pase el tiempo, el tamaño del compromiso conforme llegue el tambache de facturas.

AUNQUE ahora la apuesta es la desmemoria, no está mal que, de vez en cuando, a estos “nuevos” (dizque) rutilistas se les recuerde su pasado totalmente priísta/alborista.

 

CACHIVACHES: EXCELENTE noticia la ratificación de Marilú Ruiz Pastrana como directora de la Casa de las Artesanías, la cual a su llegada se renovó por completo y le dio un giro total a la producción de nuestros artesanos y artesanas… “EL QUE CREE que sale caro un profesional, no sabe lo caro que sale un incompetente”. Lo dijo Warren Buffet… Escríbame a: tinta_fresca@hotmail.com

 

Rayo celestial

Ícono de la Lucha Libre Mexicana que ya es leyenda
24/Julio/2018

*A los 85 años se fue Maximino Linares Moreno, el Rayo de Jalisco

Rayo celestial
Por: JESÚS ORTEGA
@tinta_chus

Sombrero charro, máscara y lances celestiales.

Un rayo vuela desde el ring para iluminar el firmamento, dejando tras de sí un importante legado a la historia Lucha Libre Mexicana, que con aflicción despidió a don Max Linares, el Rayo de Jalisco.

Tinta Fresca rinde homenaje póstumo al ídolo del ring (fallecido el pasado 19 de julio, a los 85 años de edad), quien está catalogado entre los grandes íconos del pancracio mexicano, junto a leyendas como El Santo, Blue Demon y Huracán Ramírez.

 

Tapatío de corazón

Curiosamente, el Rayo de Jalisco no nació en el occidental estado mexicano, sino en la capital del país, en el barrio bravo de Candelaria de los Patos, en el año de 1936 y bajo el nombre de Maximino Linares Moreno.

Su afición a las llaves y patadas voladoras se dio gracias a su padre, quien lo llevaba a ver las luchas a la Arena Roma-Mérida, además de la influencia de su hermano, Tony Sugar, quien también era luchador y fue su mentor.

Su debut fue en el año de 1950 en la hoy CDMX, no con el nombre del Rayo de Jalisco sino con el mote de Mr. Misterio; de hecho también tuvo otros personajes, Doc Curtis y Águila Negra, con los que no alcanzó gran popularidad.

Don Maximino fue alumno de Rolando Vera y Cuauhtémoc El Diablo Velasco, quienes lo llevaron a formar su recordado personaje, con el que debutó en el año de 1960 en Guadalajara. Primero fue bautizado como Rayo, pero que al convertirse en un ídolo para los tapatíos dos años después le agregó “de Jalisco”. Así lució la popular máscara negra con un rayo que le atraviesa por el medio.

 

Entre los grandes

En sus inicios ganó los campeonatos wélter y medio de occidente, y en 1963 fue nombrado el Luchador del Año. Ese mismo año se presentó en la Arena México, donde se proclamó campeón mundial medio al derrotar a René Guajardo.

En 1966 fue campeón por parejas con el mítico Santo y despojó de su tapa a luchadores como Bestia, Guerrero Negro, Mr. Sangre y La Máscara, además de ganarle la cabellera a Chino Chow

Quienes lo vieron luchar recuerdan su espectacular y ágil forma de desenvolverse en el ring, así como su carisma y picardía ante sus rivales, a quienes solía “torear” en el centro del cuadrilátero y aplicarles un tope de reversa para elevar el clamor de la paisanada.

Fue parte de la época de oro de la Lucha Libre Mexicana, cuando los gladiadores eran auténticas estrellas y hasta salían en películas, por lo que protagonizó cuatro filmes, compartiendo elenco con figuras como Blue Demon y Mil Mascaras.

Luego de 30 años como luchador profesional, perdió su máscara el 30 de julio de 1989 contra Blue Demon, en la recordada función celebrada en la Plaza de Toros Monumental de Monterrey.

Transmitió su legado a través de su hijo, Rayo de Jalisco Jr, y su nieto, Rayman.

Tras 85 años de vida, el mundo de la Lucha Libre recuerda con cariño al gladiador de sombrero charro, máscara y lances celestiales.

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