Letras en su Tinta

Peje

 

MUY SINTOMÁTICO es el llamado de Andrés Manuel López Obrador a Carlos Slim, Germán Larrea y Alberto Bailléres, tres pesos pesados del empresariado mexicano.

YA VEREMOS si esta tercia de influyentes compitas de la paga responden al exhorto o, con su silencio, lo ignoran.

DE LA POSICIÓN de estos ases, podrían venir en cascada apoyos empresariales, o bien, deslindes.

HAY QUE ESTAR muuuuuy atentos pues, sin exagerar, de eso podría depender el rumbo de la nación.

 

¿Y la poli?

 

LAS PISTOLAS caídas que protagonizaron policías en Tuxtla, una huelga laboral de 72 horas, demostró que la capirucha vivió “inseguro”.

INTERESANTÍSIMO fue que, desde la tarde del domingo pasado, hasta la tarde de ayer martes, en Tuxtla no se presentó un delito “de alto impacto” (oséase un secuestro, robo de banco o robo con violencia).

LOS POLIS huelgones echaron abajo, sin querer, aquello de que la capital chiapaneca vive bajo un manto de inseguridad intermitente.

CIERTO es que Tuxtla está lejos de ser el tranquilo pueblo de hace una década, cuando usted y yo hasta podíamos dejar abierta la puerta de nuestra casa y lo único que se metía era un noctámbulo gato.

TAMPOCO es el infierno de inseguridad que pretenden proyectar los chairos desde la comodidad de sus Lap Tops y sus muy particulares intereses.

DIGAMOS que estamos a medios chiles, en una ciudad promedio donde los delitos son promedio, cuyas cifras se disparan en las inmediaciones de la urbe.

LA FÓRMULA para que Tuxtla sea un mejor lugar para vivir empieza con la educación de la conejada, quien debe vivir más alerta y sin culpar de todo al gobierno, sea del color que sea.

CONCLUSIÓN: la inseguridad en la capirucha Tuxtla no es como la pintan, aunque nos quedemos sin policías.

 

Fake PRI

 

UN VIEJO boletín del Partido Verde nacional es el nuevo fake news del PRI, con lo cual se revela en la desesperación política.

MÁS DE UN INGENUO, en esta era de la posverdad, se la creyó cuando recibió un comunicado –de hace un mes, el 20 de Enero–, donde se señalaba que el Verde se mantenía “en diálogo” con el PRI.

ENSEGUIDA, lanzaba todo tipo de epítetos condenatorios hacia un suspirante del tucán, “resucitando” una alianza ya muerta, inexistente, parte del pasado.

QUIÉN SABE por qué el tricolor, que tanta tierra le echa a sus camaradas verdes, insiste en hacer creer que aún mantienen un cordón umbilical.

MEJOR deberían ponerse humilditos y asumir que van solitos y su Nueva Alianza, para hacer frente al tamaño reto que tienen para competir con la gubernatura sin el respaldo del partido en el gobierno.

SI SU NUEVA estrategia será falsear la realidad, para hacerse de apoyos que sólo existen en su imaginario tricolor, el PRI no está asumiendo (con crudeza) que está en el tercer lugar de las preferencias.

BAIA BAIA, escribiría la chaviza digital en su nuevo hidiomma.

 

CACHIVACHES: CON UN PICHITO chimbombo, el Güero-Lek puso en marcha la Primera Semana Nacional de Salud, durante la cual se aplicarán más de 700 mil vacunas; el enfermero que asistió al mandamás de Palacio, amarrándole las manos a los chiquillos, fue Paco Ortega, secre de Salud… EL NO RECOGER basura por parte de Proactiva, ahora Veolia, viola el título de concesión que se le otorgó en el paraíso que Juan Sabines, alcalde de Tuxtla, les preparó; los adeudos millonarios que se les tienen deberían recordarnos quién o quiénes son los responsables de ese fétido negociazo hecho al amparo del poder hace casi dos sexenios… QUESQUE Jósean rechazó la segunda fórmula al Senado del Frente pero el PRD tampoco quiere la propuesta de Movimiento Ciudadano, María Elena Orantes, así que el PAN podría salir el ganón en ese tira-tira…

Conejo al hoyo

Los baches en Tuxtla, un cáncer ‘eterno’ de punta a punta
16/Octubre/2017

» Incluso las calles más nuevas los padecen

Conejo al hoyo
Icono FotoEduardo Reyna
ZONA DE GUERRA. Bache sobre el Libramiento Norte y la Avenida Rosa del Poniente.
Por: FREDI FIGUEROA
@el_fredinho

 

De Conejolandia a Bachelandia.

Como en sus orígenes, Tuxtla Gutiérrez vuelve a ser la tierra en la que los conejos brincan, pero no por su naturaleza, sino para esquivar los tremendos agujeros que caracterizan sus calles.

Desde el Parque Chiapasiónate hasta la Diana Cazadora y desde el Cristo de Copoya hasta el mirador del Cañón del Sumidero, la capital de Chiapas padece la formación de baches incluso en las avenidas más jóvenes.

Expertos acusan a la lluvia, al aumento de tráfico en los últimos años y a las autoridades por no colocar los materiales adecuados sobre el pavimento, lo cierto es que la tuxtlecada está harta de ir bailando en la combi cada que atraviesa su ciudad.

La lente de Tinta Fresca recorrió algunas de las arterias más importantes de Bachelandia y captó estos socavones, conocidos ya por los habitantes y que siguen tragando carros en espera de una solución.

 

 

Cuando son épocas de lluvia se producen los baches. Las calles se empiezan a deteriorar y, en Tuxtla, el asfalto es base agua; esto hace que tenga más daños.

En teoría no deberían de existir, pues el asfalto debe de soportar estas lluvias, aunque muchas veces lo que hacemos es que cuando alguien repara una calle, toma de agua, fuga o mete drenaje, no se hace bien la compactación y reparación. Entonces ese pedazo de asfalto o concreto se deteriora y poco a poco se hace un bache más grande.

Nuestra ciudad es una de las que tiene más alto porcentaje de autos por habitantes, y ese rodamiento también hace que se vayan deteriorando las carpetas.

No es un sueño que nuestra ciudad ya no tenga baches, es organización, capacitación de los trabajadores, destinar los recursos y cuidar la supervisión de que los trabajos se hagan de manera correcta. Debemos reportar inmediatamente cuando se está abriendo un bache porque lo reportamos cuando es demasiado grande y se necesita más recurso económico.

El asfalto, en teoría, soporta las lluvias en Tuxtla; falta ver la calidad de cómo lo hacen. En el bacheo, a veces al agujero le meten un poco de asfalto, medio lo apisonan y esa no es la manera correcta, aunque sí lo más barato, pero en dos o tres días regresa. Creo que debemos capacitar a las personas (quienes reparan baches) para que lo hagan de una manera definitiva, que metan el material que pueda compactarse perfectamente: el asfalto en la cantidad que tiene en cuanto a normas y el concreto en cuanto a la resistencia que se pide.

El problema está en el proceso y la cultura de prevención que no tenemos los ciudadanos.

Conejo al hoyo