Letras en su Tinta

LUIS Armando Melgar se perfila como el macizo suspirante en la sucesión 2018, ante el inminente destape presidencial de José Antonio Meade.

EL COMPA LAM resultará ser el tercero en discordia de una férrea disputa entre Roberto Albores Gleason y Eduardo Ramírez Aguilar, quienes no tendrán de otra que alinearse a refrendar la alianza Verde-PRI.

LA CLAVE mayor de su (aún soterrada) unción habrá sido el poder de TV Azteca que lo acuerpa, pero está lejos de ser su único activo.

EL TAPACHULTECO rato hace que tiene estrechos y sólidos enlaces con grupos empresariales del país, pesos muy pesados capaces de pasar (o retirar) la charola.

LUIS ARMANDO es tan cercano al (casi) destapado Pepe Meade que sería, de menos, secretario de Economía, pero optó por aguantar y tejer, en los últimos meses, el cierre de filas a su favor para ubicarse solo en el hándicap a Palacio.

LAM replicará el “modelo Meade”: no es tan conocido pero sí quien menos negativos tiene y cero escándalos por corrupción; lo demás, se lo dará la cargada, tanto del PRI como del Verde, para hacerlo el futuro gobernador del sexenio 2018-2024.

EN EL CAMINO, Luis Armando deberá tejer fino para (re)conciliar los intereses de un Rocko que indudablemente aún soltará pataleos (por el grupo de Aurelio Nuño que lo acuerpa) y un ERA quien, por sobrevivencia política y por disciplina, no tendrá más opción que alinearse.

A LAM le tocará, eso sí, el tremendo desafío de demostrar, desde ahora y en la venidera campaña, por qué es la mejor opción política y evitar repetir lo sucedido hace casi veinte años, en el 2000, con una imposición sin carnita como fue la de Sami David y, en la presidencial, con Francisco Labastida.

YA VEREMOS cómo se reinventa Luis Armando Melgar, a quien sólo le falta el sprint final de la carrera a Palacio de Gobierno.

 

“Todos”

 

SI ALGUIEN ha compartido una mesa donde haya estado Julián Nazar, diputado federal y mandamás del PRI aldeano, habrá escuchado no sólo sus chistes picantes sino su presunción de sumar a todos... o casi.

TÍO JULIÁN, quien dará una dura pelea para lograr la candidatura al Senado, dice para todo aquel que quiera oírlo que al PRI llegó a escuchar a todos y abrirles las puertas a todos.

“PERO LA PUERTA está abierta también para aquellos que ya están afuera pero que se quieren hacer los falsos mártires, bandidos disfrazados de redentores”, dicen que dice el personajazo.

FIEL a su estilo, suelta mordaz con clara dedicatoria: “Esos Quejitas sufren de demencia senil pues se quejan ahora de no ser beneficiarios de métodos que antes sí les favorecieron”

Y REMATA: “Nada tienen qué hacer ya en el partido, han sido expulsados del paraíso tricolor por su negro historial, por una ficha roja que los mantiene a raya y los volverá a hundir”.

TÍO JULIÁN sale luego en defensa extrema de su ex archirrival Roberto Albores Gleason, con quien selló una alianza política para cumplir uno de sus sueños: ser presidente del PRI-Chiapas.

EL OTRO anhelo del mero mero de la CNC del PRI es llegar al Senado, en su tercer (¿y último?) intento, pero aclara que, si no lo logra, “no me pandeo” y se alineará para hacer ganador a quien sea su candidato presidencial y a góber para el 2018.

EN FIN, para quien conoce a Julián Nazar, aún habrá muchas (re)mesas por escucharle, de aquí al histórico 1 de Julio de 2018.


CACHIVACHES: LA PRIMERA fórmula al Senado será, de manera inédita, no para el descalabrado a la gubernatura sino, (también) para un tercero en discordia que por ahora vive en un destierro político pero que volverá (recargado) por sus purititos fueros (y, obvio, por ser mero cunca de Pepe Toño Meade)… QUESQUE el Frente Opositor va a terminar divorciándose del PRD, a quien dejarán solo, reveló el experimentado e informadísimo periodista Raymundo Riva Palacio, lo cual se traducirá en que Miguel Mancera será el candidato presidencial del PRD…

Conejo al hoyo

Los baches en Tuxtla, un cáncer ‘eterno’ de punta a punta
16/Octubre/2017

» Incluso las calles más nuevas los padecen

Conejo al hoyo
Icono FotoEduardo Reyna
ZONA DE GUERRA. Bache sobre el Libramiento Norte y la Avenida Rosa del Poniente.
Por: FREDI FIGUEROA
@el_fredinho

 

De Conejolandia a Bachelandia.

Como en sus orígenes, Tuxtla Gutiérrez vuelve a ser la tierra en la que los conejos brincan, pero no por su naturaleza, sino para esquivar los tremendos agujeros que caracterizan sus calles.

Desde el Parque Chiapasiónate hasta la Diana Cazadora y desde el Cristo de Copoya hasta el mirador del Cañón del Sumidero, la capital de Chiapas padece la formación de baches incluso en las avenidas más jóvenes.

Expertos acusan a la lluvia, al aumento de tráfico en los últimos años y a las autoridades por no colocar los materiales adecuados sobre el pavimento, lo cierto es que la tuxtlecada está harta de ir bailando en la combi cada que atraviesa su ciudad.

La lente de Tinta Fresca recorrió algunas de las arterias más importantes de Bachelandia y captó estos socavones, conocidos ya por los habitantes y que siguen tragando carros en espera de una solución.

 

 

Cuando son épocas de lluvia se producen los baches. Las calles se empiezan a deteriorar y, en Tuxtla, el asfalto es base agua; esto hace que tenga más daños.

En teoría no deberían de existir, pues el asfalto debe de soportar estas lluvias, aunque muchas veces lo que hacemos es que cuando alguien repara una calle, toma de agua, fuga o mete drenaje, no se hace bien la compactación y reparación. Entonces ese pedazo de asfalto o concreto se deteriora y poco a poco se hace un bache más grande.

Nuestra ciudad es una de las que tiene más alto porcentaje de autos por habitantes, y ese rodamiento también hace que se vayan deteriorando las carpetas.

No es un sueño que nuestra ciudad ya no tenga baches, es organización, capacitación de los trabajadores, destinar los recursos y cuidar la supervisión de que los trabajos se hagan de manera correcta. Debemos reportar inmediatamente cuando se está abriendo un bache porque lo reportamos cuando es demasiado grande y se necesita más recurso económico.

El asfalto, en teoría, soporta las lluvias en Tuxtla; falta ver la calidad de cómo lo hacen. En el bacheo, a veces al agujero le meten un poco de asfalto, medio lo apisonan y esa no es la manera correcta, aunque sí lo más barato, pero en dos o tres días regresa. Creo que debemos capacitar a las personas (quienes reparan baches) para que lo hagan de una manera definitiva, que metan el material que pueda compactarse perfectamente: el asfalto en la cantidad que tiene en cuanto a normas y el concreto en cuanto a la resistencia que se pide.

El problema está en el proceso y la cultura de prevención que no tenemos los ciudadanos.

Conejo al hoyo