Letras en su Tinta

A UN PAR de semanas de iniciar el proceso de registro para nuevo Rector, la UNACH puede definirse en negativo: en lo que NO necesita.

Y NO ES JUSTO que perviva la prebenda, transformada en promesa de hueso (llámese plaza o recategorización), a cambio de alguna firma “de apoyo”.

LA UNACH no necesita más recomendados para la colina universitaria, sea por amiguismos o compadrazgos.

CUALQUIER aspirante a Rector no debe cobijarse más en eventuales grupos de choque que son una velada amenaza de tácito chantaje.

MUCHO menos en la pleitesía al Poder, sea del color que sea, quemándole incienso un día y soplando las cenizas mañana.

PRIVILEGIAR el espíritu académico, por encima del influyentismo, y plantear mecanismos de rigurosa evaluación, es lo que debe prevalecer en el aula, tanto para la chaviza como para la maestrada.

LA UNACH no puede ser ya reducto de fósiles suspirantes, anclados en el pasado y su más dinosáurico andar.

[EL BOTÓN de muestra de que sí se puede ser diferente la dio el rector de la UNAM, Enrique Graue, quien encabezó la reciente y muy digna lucha contra los porros.]

DEFINIDA la exclusión –de todo lo malo que pervive en la UNACH–, ahora incluya a todo nombre que sí puede oxigenar a nuestra máxima casa de estudios.

OJALÁ que la venidera sucesión nos sorprenda con un nuevo espíritu y convicción en la comunidad universitaria, especialmente incluida su Junta de Gobierno, ésta tan mermada en su credibilidad.

SEGURO que los vientos de cambio del país soplarán también en la UNACH.

 

MVC-Ruti

 

“MIENTRAS una nueva historia sexenal empieza a forjarse acá en Chiapas, el próximo 9 de diciembre un ex gobernador construirá (hasta ahora sólidamente) una propia.

“EL GÜERO-Lek regresará al Senado, en un empoderamiento inédito en un mandatario saliente, típicamente mermado y con camino directo al ostracismo.

“MANUEL Velasco Coello supo forjar su salida sexenal y se volvió no sólo útil sino indispensable políticamente, al ser el puente entre los opuestos Andrés Manuel López Obrador y Enrique Peña Nieto.

“Y COMO en México la vida se mide en sexenios, al menos en el que viene, el de las siglas MVC seguirá teniendo oxígeno político.

“NO SERÁ una pieza de museo ni un patético estorbo del pasado, como los dos últimos ex’s; más bien, será un aliado fundamental pues si alguien creyó en Ruti, ése fue precisamente MVC al nombrarlo Magistrado Presidente, lo cual le dio la catapulta política necesaria para llegar a Palacio.

SI QUIERE saber qué sigue, córrale por su Tintota impresa, donde podrá leer un análisis prospectivo de los escenarios políticos que tendrá Chiapas en el venidero sexenio de AMLO.


CACHIVACHES: POS QUE sí, sí y sí, el junior Noé Castañón le dice a todos sus cuates que sí tomará protesta como Senador, aunque ayer MORENA bajó el tema del “Orden del día” porque insiste en que el susodicho concluya los procesos jurídicos pendientes…

Conejo al hoyo

Los baches en Tuxtla, un cáncer ‘eterno’ de punta a punta
16/Octubre/2017

» Incluso las calles más nuevas los padecen

Conejo al hoyo
Icono FotoEduardo Reyna
ZONA DE GUERRA. Bache sobre el Libramiento Norte y la Avenida Rosa del Poniente.
Por: FREDI FIGUEROA
@el_fredinho

 

De Conejolandia a Bachelandia.

Como en sus orígenes, Tuxtla Gutiérrez vuelve a ser la tierra en la que los conejos brincan, pero no por su naturaleza, sino para esquivar los tremendos agujeros que caracterizan sus calles.

Desde el Parque Chiapasiónate hasta la Diana Cazadora y desde el Cristo de Copoya hasta el mirador del Cañón del Sumidero, la capital de Chiapas padece la formación de baches incluso en las avenidas más jóvenes.

Expertos acusan a la lluvia, al aumento de tráfico en los últimos años y a las autoridades por no colocar los materiales adecuados sobre el pavimento, lo cierto es que la tuxtlecada está harta de ir bailando en la combi cada que atraviesa su ciudad.

La lente de Tinta Fresca recorrió algunas de las arterias más importantes de Bachelandia y captó estos socavones, conocidos ya por los habitantes y que siguen tragando carros en espera de una solución.

 

 

Cuando son épocas de lluvia se producen los baches. Las calles se empiezan a deteriorar y, en Tuxtla, el asfalto es base agua; esto hace que tenga más daños.

En teoría no deberían de existir, pues el asfalto debe de soportar estas lluvias, aunque muchas veces lo que hacemos es que cuando alguien repara una calle, toma de agua, fuga o mete drenaje, no se hace bien la compactación y reparación. Entonces ese pedazo de asfalto o concreto se deteriora y poco a poco se hace un bache más grande.

Nuestra ciudad es una de las que tiene más alto porcentaje de autos por habitantes, y ese rodamiento también hace que se vayan deteriorando las carpetas.

No es un sueño que nuestra ciudad ya no tenga baches, es organización, capacitación de los trabajadores, destinar los recursos y cuidar la supervisión de que los trabajos se hagan de manera correcta. Debemos reportar inmediatamente cuando se está abriendo un bache porque lo reportamos cuando es demasiado grande y se necesita más recurso económico.

El asfalto, en teoría, soporta las lluvias en Tuxtla; falta ver la calidad de cómo lo hacen. En el bacheo, a veces al agujero le meten un poco de asfalto, medio lo apisonan y esa no es la manera correcta, aunque sí lo más barato, pero en dos o tres días regresa. Creo que debemos capacitar a las personas (quienes reparan baches) para que lo hagan de una manera definitiva, que metan el material que pueda compactarse perfectamente: el asfalto en la cantidad que tiene en cuanto a normas y el concreto en cuanto a la resistencia que se pide.

El problema está en el proceso y la cultura de prevención que no tenemos los ciudadanos.

Conejo al hoyo