Letras en su Tinta

Fonazo

 

UNA LLAMADA de RAG apá a su (ex) sobrino Florencio Madariaga los exhibió por tan florido lenguaje que les caracteriza.

FIEL AL ESTILO de ambos personajazos, el ex góber Roberto Albores Guillén fue insultante y grosero, lanzando amenazas e improperios.

EL FONAZO revela que la culpa es del Güero-Lek, por confiar en quien no debe.

AL TIEMPO.

 

Eventazos

 

LOS EVENTAZOS que José Antonio Meade, secre de Hacienda, encabezó ayer en Chiapas, revelan extrema atención en dos temas torales del cierre sexenal: rendición de cuentas y productividad.

SIN FALTA, alcaldes y alcaldesas de Chiapas se apersonaron para ser capacitados en manejo de deuda, para evitar préstamos innecesarios que hundan a su municipio, por ejemplo.

Y POR OTRO, el “Por un Chiapas aún más productivo”, donde se reconocieron los municipios donde es más fácil abrir un negocio, destacando Tapachula como el primer lugar estatal.   

LOS ACUERDOS firmados con el secre Meade garantizan, por un lado, combatir la corrupción y evitar que los alcaldes quieran heredarle (más) deuda a su pueblo.

EN EL OTRO caso, el del Chiapas aún más productivo, impulsar el mercado interno, para que haya más circulante, qué gastar, sin esperar a que papá-gobierno ofrezca un hueso.

[LA TRANSPARENCIA de las finanzas del estado y la seguridad fueron, además, los factores destacados por el secre Meade, quien citó a organismos independientes que reportan cómo ha crecido Chiapas en ambos temas.]

TAMBIÉN, los alcaldes aplaudieron y respiraron más tranquis por las facilidades de crédito anunciados por Banobras, además del anuncio de Mikel Arriola, director general del IMSS, de que el nuevo Hospital de Tapachula, de 180 camas, avanza firme en construirse.

ENTRE el titipuchal de invitados, estuvieron el flamante secre de la Función Pública, Humberto Blanco Pedrero, así como el joven auditor Alejandro Culebro, quienes, muy atentos, asentían en todo momento.

 

CACHIVACHES: DE NADA le sirve a Jósean mandar a don Fernando Coello a declarar que él es el trinchonazo; es claro que más de uno está chocheando… EL PERIODISTA Pepe Cárdenas se mostró a la altura de un profesional de los medios y, con ello, puso en su lugar a AMLO, quien por su parte demostró la poca astucia para desenvolverse con quienes sí le hacen preguntas críticas…

Ajusticiar en Tuxtla

“Ratero que agarremos, su madriza le daremos”
01/Febrero/2017

» Barrios tradicionales le pierden el miedo a los malandros

Ajusticiar en Tuxtla
Por: VICC
@tinta_fresca

A donde no llega el brazo de la ley, la justicia se aplica por mano propia.

En Tuxtla Gutiérrez, las amenazas vecinales a los ladrones se multiplican, pese a que los números oficiales registran una baja de delitos.

“Ratero que agarremos, en la madre le daremos”, punzan los vecinos de la colonia Santa Cruz, en tres mantas distintas a lo largo de sus calles.

Otra advertencia más, del barrio Calvarium, al sur-poniente de la capital: “Ratero que agarramos, ratero que linchamos”, hasta con ironía incluida: “¡Evita el hospital!”.

Tinta Fresca le cuenta cómo el tuxtleco le ha ido perdiendo el miedo a los malandrines, especialmente en los barrios tradicionales de la capital chiapaneca.

 

Descalabrada

Los robos a casa-habitación son los más frecuentes en todo el país y Tuxtla Gutiérrez no es la excepción.

El problema radica en que no hay policía que alcance para cuidar a los casi 600 mil habitantes de la capital chiapaneca, menos a una población flotante de casi medio millón más que se desplaza hacia Tuxtla a trabajar o estudiar.

Los descalabros van desde una “simple” violación a chapas de puertas principales en barrios de la ciudad hasta jugosos botines de dinero en efectivo en fraccionamientos.

El problema es que mientras no se denuncie, las autoridades tienen las manos atadas.

La recomendación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC) es sencilla pues se basa en la prevención: cierre bien puertas y ventanas de su casa, jamás la deje encargada su casa a un vecino, no descuide su auto y menos lo deje encendido o con la llave puesta.

Además, en su barrio, procure tener una comunicación vecinal que le permita dar la alerta a la policía en cuanto se presente un acto sospechoso o delictivo.

 

‘¡Te vamos a linchar!’

Un vecino de la Santa Cruz –“ponle así nomás, sin nombre”–, explica que muchos detenidos en pleno atraco “no llegan ni a La Popular”, cárcel que evitan con una mordida al poli para que lo suelte en el camino.

“Por eso pusimos esas mantas, de que ‘ratero que agarremos, en la madre le daremos’, pos al menos una su calentadita se llevan”, suelta entre indignado y molesto al recordar tales situaciones.

En el Calvarium, un tradicional barrio al sur-poniente, muy cerca del Libramiento Sur, la soledad del barrio explica la amenaza en senda manta: “¡Ratero que agarramos, ratero que linchamos! ¡Evita el hospital!”

Y otra manta más, en Plan de Ayala, les advierte a los ladrones de casas: “Ratero, si te agarramos, no te vamos a remitir a las autoridades, ¡¡TE VAMOS A LINCHAR!!”.

Así que en Tuxtla, a donde no llega el brazo de la ley, la justicia se aplicará por mano propia.

 

Ajusticiar en Tuxtla