Letras en su Tinta

Poder rosa

 

LA ALCALDESA de Jiquipilas, Ana Laura Romero Basurto, no se hace bolas y cumple a cabalidad con el cumplimiento de su cuenta pública.

ES TAN PUNTILLOSA la mera mera de ese rancho amado que su municipio se ubicó en el top ten de los más cumplidores.

LA VOCACIÓN de transparencia no tiene que ver con el género, me parece, sino con la preparación de Ana Laura, lo técnica que es.

VENTAJA es que, allá en el Congreso, los diputados de la Comisión de Vigilancia, no muy brillantes que digamos, le reconozcan ese mérito.

LA ALCALDESA jiquipilteca es el orgullo de un poder rosa que ya quisieran otras presidentas que, más bien, siguen siendo unas consumadas Juanitas.

 

Tuxtla

 

SI EL RELEVO en el gobierno estatal es todavía un albur electoral, Tuxtla se cuece aparte por lo temperamental que es el conejo.

YA HAY algunos apuntados, soterrados sobre todo, que creen en que la tienen “segura” cuando lo único seguro en la capirucha es la incertidumbre.

VÉASE nomás la convulsa elección pasada, la de 2015, cuando los resultados terminaron en final de fotografía mientras todas las encuestas le daban un holgado “triunfo” al candidato “ganador”.

LA FERNANDOMANÍA de los sondeos topó con la realidad del No Sabe/No Contestó, esa barrita gris que se definió a última hora.

LA BALANZA fue inclinada por ese voto antigobierno que, de última hora, siempre sí acudió a las urnas para ser contreras.

LA CHAMBA del actual alcalde no es mala –incluso enarboló las banderas del movimiento Tuxtla no se rinde–, pero la conejada no aceptará, por orgullo, que el gobernante en funciones le está dando resultados.

TUXTLA, recuérdese, es una plaza “opositora” por pura historia: panista cuando el PRI reinaba; priísta cuando el PAN se entronizó en Los Pinos; y recién, apenas en 2015, casi casi de Morena.

QUIZÁ por eso, Bayardo Robles, un candidato que debió ganar al sabinista Jaime Valls en 2007, le apuesta a (re)surgir de sus cenizas políticas.

PROBABLEMENTE por eso un orate y corrupto confeso, sin importarle haber sido exhibido con la billetiza en la mano, le dé por “volver” al escenario político.

QUIZÁ FER Castellanos, a la mitad del camino de su gestión, le dé para repetir como alcalde pos ya puede, como Torito en Tapachula y Cancino en Sancris, echar mano de la reelección inmediata.

TUXTLA siempre ha sido un volado político y electoral, y el año entrante, en 2018, lo será todavía más por los inéditos escenarios que se vivirán, con independientes, neomorenos y otros especímenes de la fauna política.

EN FIN, una certeza hay en esta plaza tan reñida que es Tuxtla: la incertidumbre…

 

Memito

 

YA ES TODO un rock star de la izquierda aldeana: Guillermo Santiago.

MEMITO, como le dicen sus meros cuncas, salió del anonimato con un par de pronunciamientos públicos sobre salud.

SU INOCENCIA política le hizo grande el caldo gordo al Sindicato de Salud, una burocracia que es insaciable en eso de succionar la(s) ubre(s) al gobierno, el cual se cotizó más alto con esas notas de prensa.

MAL INFORMADO o no, con dolo o no, lo cierto es que Memito brilló tanto que, en el más reciente evento de AMLO, quien lo benefició con una diputación federal en una tómbola política, muchos le pedían una selfie.

ESTE CHAVITO, estudiante de la UNACH, representa la emergencia ciudadana de la política y los políticos: no es heredero de ninguna estirpe y, sobre todo, es raza, ciudadano de a pie.

SU JUVENTUD lo hace ser osado, su desconocimiento de la administración pública lo hace parecer más valiente todavía.

SI MEMITO continúa por ese camino, puede tener un futuro político que ni él mismo imaginó.

EN ESTE CHIAPAS donde la clase política todo lo erosiona, ventaja es que un chavito brille con luz propia, sin necesidad de pertenecer a una estirpe ni sentirse Príncipe heredero de nada.

Guillermo Santiago es, sin duda, un chavito que a lo mejor nos da una sorpresota en el 2018.

YA VEREMOS si ese moreno agarra color…


CACHIVACHES: CON SORPRESA, más de uno vio resucitar al perredista Jorge Antonio Morales Messner en el evento de los amlovers en el Parque Morelos, quien no asomaba la cabeza desde que los cuicos le pegaron un buen susto cuando fue secre de Transporte sabinista y, antes, fuera todopoderoso diputado local y mandamás amarillo con PSM… SIN ESTRIDENCIAS, el chapito Ovidio Cortazar, secre de Economía, anda movidito aquí y allá, lo mismo en Tapachula con empresarios de la Marca Chiapas que ayer en Tuxtla con los constructores; al menos, se preocupa de que la poquita economía del estado se mueva aunque sea un poquito…

Ajusticiar en Tuxtla

“Ratero que agarremos, su madriza le daremos”
01/Febrero/2017

» Barrios tradicionales le pierden el miedo a los malandros

Ajusticiar en Tuxtla
Por: VICC
@tinta_fresca

A donde no llega el brazo de la ley, la justicia se aplica por mano propia.

En Tuxtla Gutiérrez, las amenazas vecinales a los ladrones se multiplican, pese a que los números oficiales registran una baja de delitos.

“Ratero que agarremos, en la madre le daremos”, punzan los vecinos de la colonia Santa Cruz, en tres mantas distintas a lo largo de sus calles.

Otra advertencia más, del barrio Calvarium, al sur-poniente de la capital: “Ratero que agarramos, ratero que linchamos”, hasta con ironía incluida: “¡Evita el hospital!”.

Tinta Fresca le cuenta cómo el tuxtleco le ha ido perdiendo el miedo a los malandrines, especialmente en los barrios tradicionales de la capital chiapaneca.

 

Descalabrada

Los robos a casa-habitación son los más frecuentes en todo el país y Tuxtla Gutiérrez no es la excepción.

El problema radica en que no hay policía que alcance para cuidar a los casi 600 mil habitantes de la capital chiapaneca, menos a una población flotante de casi medio millón más que se desplaza hacia Tuxtla a trabajar o estudiar.

Los descalabros van desde una “simple” violación a chapas de puertas principales en barrios de la ciudad hasta jugosos botines de dinero en efectivo en fraccionamientos.

El problema es que mientras no se denuncie, las autoridades tienen las manos atadas.

La recomendación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC) es sencilla pues se basa en la prevención: cierre bien puertas y ventanas de su casa, jamás la deje encargada su casa a un vecino, no descuide su auto y menos lo deje encendido o con la llave puesta.

Además, en su barrio, procure tener una comunicación vecinal que le permita dar la alerta a la policía en cuanto se presente un acto sospechoso o delictivo.

 

‘¡Te vamos a linchar!’

Un vecino de la Santa Cruz –“ponle así nomás, sin nombre”–, explica que muchos detenidos en pleno atraco “no llegan ni a La Popular”, cárcel que evitan con una mordida al poli para que lo suelte en el camino.

“Por eso pusimos esas mantas, de que ‘ratero que agarremos, en la madre le daremos’, pos al menos una su calentadita se llevan”, suelta entre indignado y molesto al recordar tales situaciones.

En el Calvarium, un tradicional barrio al sur-poniente, muy cerca del Libramiento Sur, la soledad del barrio explica la amenaza en senda manta: “¡Ratero que agarramos, ratero que linchamos! ¡Evita el hospital!”

Y otra manta más, en Plan de Ayala, les advierte a los ladrones de casas: “Ratero, si te agarramos, no te vamos a remitir a las autoridades, ¡¡TE VAMOS A LINCHAR!!”.

Así que en Tuxtla, a donde no llega el brazo de la ley, la justicia se aplicará por mano propia.

 

Ajusticiar en Tuxtla