Letras en su Tinta

En Los Pinos

 

EL GÜERO-Lek tuvo ayer una oportuna y enriquecedora audiencia con el Presidente de la República en la residencia oficial de Los Pinos.

LA CHARLA de trabajo derivó en acuerdos para apoyos e inversiones que tanto le hacen falta a Chiapas durante este difícil año de recortes presupuestales.

OSÉASE que nuestro rancho amado tiene un gestor de lujo, MAVECO, con el mismísimo EPN, quien (man)tiene en su corazón a Chiapas.

MUY BUENA, excelente noticia.

 

Gobernabilidad

 

SI LA GOBERNABILIDAD está agarrada con hilos que (de)penden exclusivamente de quinquirrines, más vale que se encuentre y rompa el cochinito respectivo pues aún faltan 18 meses a este sexenio.

ANTE la cero tolerancia que el respetable desarrolló con la movilización magisterial que todo el año pasado colapsó nuestras principales ciudades, es urgente ponerle freno a cualquier tapazón por el motivo que sea.

Y SI A ESO le sumamos una inexistente estrategia mediática que debería aplacar rumores y atacar versiones extraoficiales, a cargo de un anodino personaje y un inservible Instituto de Comunicación, el asunto se agrava.

ADEMÁS, no hay funcionario que salga a zanjar las críticas, cuyos dardos, al agacharse todos, pegan directamente al Güero-Lek, quien segurito ya hizo una lista de los relevos que debe hacer en su gabinete.

LO PIOR es que el gobierno anterior acostumbró a líderes sociales y políticos a mantenerse muy bien aceitados, en una bonanza artificial financiada con créditos a muy altas tasas de interés.

AHORA, en la recta final del sexenio, a todomundo le sale lo “combativo” cuando, en realidad, están “exigiendo” esas canonjías que les calentaba la mano, propias de la industria de la reclamación.

Y PARA eso, no les importa tomar de rehén al ciudadano de a pie, especialmente el de Tuxtla Gutiérrez, ciudad que es caja de resonancia política aunque en el resto del estado no pase gran cosa.

FALTA una que otra muestra de mano firme –incluso dura, por qué no, a estas alturas–, para que la gobernabilidad se construya no sólo de quinquirrines sino de una necesaria aplicación de la ley.

HAY TIEMPO todavía para construir una gobernabilidad deseable, ese respiro que falta para 18 meses más de trabajo y entregar la casa, aunque ello implique buscar y romper el cochinito respectivo que nos hace falta.

 

Sin cuates

 

AGOTADAS las cuotas, ya nomás falta hacer una disección de cuates al interior del gabinete para la última recta del sexenio.

LOS FUNCIONARIOS que no sirven, y han (de)mostrado su ineficacia administrativa una y otra vez, deberán preparar maletas.

ES IMPERATIVO un ajuste que implique llamar a técnicos para ocupar el lugar de las divas políticas que no han sabido, querido o podido administrar.

TRES áreas –financiera, política y de comunicación– son urgentes para cambiar positivamente la dinámica actual.

EN HACIENDA, urge un secretario resolutivo, con experiencia en la administración pública y que piense en una estrategia financiera que permita al estado un apalancamiento a corto plazo.

[LO “FÁCIL” ya se hizo y el costo social es alto pues nadie puede estar contento con los recortes a plantillas laborales, aunque ese efecto no se verá reflejado hasta el próximo año en las urnas.]

LA PARTE política es la más difícil pues varias son las áreas que deben instrumentar (y ejercer) dureza, para equilibrar esa política de bonhomía que ha sido el sello del inquilino de Palacio.

EL DIÁLOGO y los acuerdos tienen su límite cuando se afecta a terceros, pues una cosa es la tolerancia y otra, muy diferente, el desafío a las instituciones y la alteración de la paz social.

EL ÁREA de comunicación es fundamental pues se trata no sólo de informar oportunamente sino de sintetizar, a través de redes y medios (en ese orden) qué hay detrás de cada problema político, no sólo sus consecuencias sino sus causas.

[EL ÚNICO que hasta ahora ha desplegado una correcta estrategia de comunicación es Paco Ortega, y eso porque el secretario de Salud se aventó el tiro él solito, para desmenuzar el problema laboral entre sindicatos y la falta de pago a proveedores que derivó en falta de medicamentos.]

NO SE HA SABIDO comunicar, mucho menos cacarear un logro, pues todo se ha basado en una actitud pasiva, tremendamente burocrática, solamente reactiva y de muy poco calibre para atajar algún golpeteo.

SON MÁS, muchas más las áreas del gabinete que deben renovarse, pero lo que importa en la actual coyuntura es que, agotadas las cuotas, ya nomás falta hacer una disección de cuates al gabinete para tomar las riendas de la última recta del sexenio.


CACHIVACHES: LOS EMPRESARIOS gasolineros Pedro Mier y Arnulfo Cordero salieron ayer al paso de rumores para desmentir que no hay ni habrá un presunto paro de 48 horas entre gasolineras, pues ayer por la tarde se generó una psicosis que abarrotó varias estaciones de servicio en Tuxtla… LA MAESTRA Elba Esther Gordillo, aún a la sombra, es temida por la burbuja presidencial y por eso no le concedió la prisión domiciliaria pues (man)tiene una interlocución indirecta con ni más ni menos que Andrés Manuel López Obrador, ha revelado más de un editorialista de altos vuelos nacionales en la prensa durante esta semana…

Ajusticiar en Tuxtla

“Ratero que agarremos, su madriza le daremos”
01/Febrero/2017

» Barrios tradicionales le pierden el miedo a los malandros

Ajusticiar en Tuxtla
Por: VICC
@tinta_fresca

A donde no llega el brazo de la ley, la justicia se aplica por mano propia.

En Tuxtla Gutiérrez, las amenazas vecinales a los ladrones se multiplican, pese a que los números oficiales registran una baja de delitos.

“Ratero que agarremos, en la madre le daremos”, punzan los vecinos de la colonia Santa Cruz, en tres mantas distintas a lo largo de sus calles.

Otra advertencia más, del barrio Calvarium, al sur-poniente de la capital: “Ratero que agarramos, ratero que linchamos”, hasta con ironía incluida: “¡Evita el hospital!”.

Tinta Fresca le cuenta cómo el tuxtleco le ha ido perdiendo el miedo a los malandrines, especialmente en los barrios tradicionales de la capital chiapaneca.

 

Descalabrada

Los robos a casa-habitación son los más frecuentes en todo el país y Tuxtla Gutiérrez no es la excepción.

El problema radica en que no hay policía que alcance para cuidar a los casi 600 mil habitantes de la capital chiapaneca, menos a una población flotante de casi medio millón más que se desplaza hacia Tuxtla a trabajar o estudiar.

Los descalabros van desde una “simple” violación a chapas de puertas principales en barrios de la ciudad hasta jugosos botines de dinero en efectivo en fraccionamientos.

El problema es que mientras no se denuncie, las autoridades tienen las manos atadas.

La recomendación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC) es sencilla pues se basa en la prevención: cierre bien puertas y ventanas de su casa, jamás la deje encargada su casa a un vecino, no descuide su auto y menos lo deje encendido o con la llave puesta.

Además, en su barrio, procure tener una comunicación vecinal que le permita dar la alerta a la policía en cuanto se presente un acto sospechoso o delictivo.

 

‘¡Te vamos a linchar!’

Un vecino de la Santa Cruz –“ponle así nomás, sin nombre”–, explica que muchos detenidos en pleno atraco “no llegan ni a La Popular”, cárcel que evitan con una mordida al poli para que lo suelte en el camino.

“Por eso pusimos esas mantas, de que ‘ratero que agarremos, en la madre le daremos’, pos al menos una su calentadita se llevan”, suelta entre indignado y molesto al recordar tales situaciones.

En el Calvarium, un tradicional barrio al sur-poniente, muy cerca del Libramiento Sur, la soledad del barrio explica la amenaza en senda manta: “¡Ratero que agarramos, ratero que linchamos! ¡Evita el hospital!”

Y otra manta más, en Plan de Ayala, les advierte a los ladrones de casas: “Ratero, si te agarramos, no te vamos a remitir a las autoridades, ¡¡TE VAMOS A LINCHAR!!”.

Así que en Tuxtla, a donde no llega el brazo de la ley, la justicia se aplicará por mano propia.

 

Ajusticiar en Tuxtla