Letras en su Tinta

“SE DEFINE #Chiapas2018: El Movimiento por la Dignidad estará en la boleta electoral con #ERA; para el @partidoverdemex, @ramirezlalo_ ‘es nuestra carta más fuerte’: @CarlosPuenteZAC”.

ESTE TUITAZO, que publiqué la mañana del 3 de Febrero, fue clave para entender lo que vendría y que tras cardíacos jaloneos, ayer en una convulsa tarde dominical, se reveló:

EL VERDE pedía al Instituto de Elecciones su salida de la coalición “Todos por Chiapas”, dejando solo al PRI y tomando su propio camino junto con la chiquillada (Podemos Mover a Chiapas y Chiapas Unido).

[ESO DE “CHIQUILLADA” es un decir pues, juntos, ese par de partidos, en 2015, alcanzaron casi la misma votación que el PRI.]

SÓLO UNA CANDIDATURA común, de varios color y también Verde, puede hacerle frente a esa tormenta política llamada MORENA, con un candidatazo como Rutilio Escandón.

HOY SE DEFINIRÁ también, luego de una reunión que empezó anoche y seguía esta madrugada, si otras tres siglas se suman a esa candidatura que se antoja altamente competitiva.

UNA CANDIDATURA común permitirá además una exposición política (y mediática) mucho mayor pues cada partido sumado tendrá que hacer su propia asamblea y coronar a un mismo suspirante.

HOY SE FORMALIZARÁ la pulverización de la (casi extinta) coalición “Todos por Chiapas”, pues para los consejeros electorales que comanda Oswaldo Chacón la solicitud de los tres partidos es mero trámite.

OSÉASE que ya hay tiro (o se va definiendo) para este #Chiapas2018, en orden de aparición: Ruti, Rocko, Jósean y (casi) Lalo.

 

Jósean

 

HOY, el PRD nacional dará a conocer que su candidato será José Antonio Aguilar Bodegas, como cabeza de la coalición “Chiapas Al Frente”.

REPETIR como candidato a la gubernatura, ahora por otra sigla que no es ya su cuna política, el PRI, será una verdadera hazaña para el compa Jósean.

SOBRE todo, cuando anoche, en el PAN y Movimiento Ciudadano, ya andaban haciéndole fuchi a esos compas amarillos que suelen debatir a sillazos.

AUNQUE para quienes han oído a José Antonio Aguilar Bodegas –quien será acompañado por el ex verde Diego Valera como fórmula al Senado–, el Frente en Chiapas “está muy firme”.

[IRONÍAS de la vida: Dieguito tendrá que levantarle la mano a quien fuera archirrival de su tata, en aquella mítica elección ochentera –en Tapachula– cuya confrontación (per)sigue aún hoy como fantasma al compa Jósean.]

MAÑANA se pone convulso, especialmente, porque es el último día para registrar “candidaturas comunes”; es decir, el Frente por Chiapas sí puede caerse (por segunda vez).

POR AHORA, el partido amarillo ya tiene a su gallo definido: José Antonio Aguilar Bodegas, quien buscará ser cabeza de la coalición “Chiapas Al Frente”.

 

Chiflando…

 

MÁS DE UNO quedará chiflando en la loma con el manotazo en la mesa dado para que Partido Verde tenga su propio gallo, como es el caso del traidor a la causa tucanesca, Carlos Penagos.

Y ES QUE, usted recordará, el (¿ex?)antrero, que se suponía era de los más fieles a su hermano el ‘Jaguar Negro’, fue de los que NO renunciaron cuando todos los diputados locales sí lo hicieron ante el agandalle tricolor.

NO SÓLO eso: intentó nadar de a muertito, sin fijar una postura de condena a que un rojo se impusiera ante un Verde.

Y AHÍ fue donde firmó su acta de defunción política, calculando (muy mal) que su “hermano” quedaría abandonado a su suerte y, por ende, él también.

[ES MÁS, ni su acurrucamiento en el nido del fuego amigo, ni sus plegarias enviadas al fuego enemigo, le rindieron los frutos deseados pues los dos archienemigos de ERA le dieron el avión por su obvia naturaleza traidora.]

AHORA que los acontecimientos están dando un giro de 180 grados, más de un Verde sabe que la lealtad será premiada, palabra que no está en el diccionario del susodicho personaje.

MÁS SORPRESAS habrá pues, en realidad, el #Chiapas2018 apenas está empezando…

 

CACHIVACHES: LOS AZULES se sorprendieron ayer con una fake news de que su dirigencia nacional desconocía a Janet Ovando, por lo que una pertinente aclaración (feisbukera) de Damián Zepeda aplacó los rumores y aclaró que la coleta sigue siendo la mandamasa del PAN Chiapas… EN OXCHUC, poco a poco vuelve la calma, pues ayer, sin incidentes, se realizó la elección para integrar un Concejo Municipal (donde se incluyen dos mujeres) y luego de que el Congreso desaforó a la presidenta municipal para que enfrente cargos que le impute la Fiscalía General del Estado… “SOY BONITA pero no hermosa, suelo pecar pero no soy el demonio, soy buena pero no soy un ángel”. Lo dijo Marilyn Monroe

Chavorrucos con mamitis

Cada vez es más difícil que los treintañeros salgan del cascarón; descubra con Tinta Fresca cuáles son las razones científicas
16/Junio/2017

» Más que ‘no tener dinero’, es un reflejo de carencias en la infancia y adolescencia

Chavorrucos con mamitis
Icono FotoJuan Alarcón
Por: FREDI FIGUEROA
@el_fredinho

Cada mañana a las 6 en punto, la lonchera de Lalito está lista con su torta, manzana y chocomilk.

Su uniforme ya está planchado y los zapatos boleados; hasta los seis pesos pa’ la combi están servidos. Sólo falta el toque final, que es la bendición de su mami: "que te vaya bien, mijito, no regreses tarde”.

Y así, Lalito toma su mochila y emprende el caminito de la… oficina. Con la barba larga, una que otra cana y ojeras que evidencian su noche parrandera —de esas que ya no aguanta como antes—, empieza a chambear.

Lalito representa uno de los fenómenos más visibles en los últimos años: personas entre los 30 y 39 años de edad que aún viven con sus padres, aportan poco al hogar, dicen no a los compromisos y prefieren llenar sus noches de antros.

Pese a que gran parte de estos treintañeros asegura que no deja el nido “porque no alcanza para una renta”, expertos en psicología aclaran que las verdaderas causas son desde vacíos de la infancia hasta falta de sentido a la vida.

Acompañe a Tinta Fresca a conocer las razones científicas por las que cada vez menos pichitos de tres décadas se atreven a romper el cascarón.

 

El dinero: ¿pretexto?

“Si sigo ahí es porque lo que pagaría en una renta mejor se lo doy a mis papás”, narra Martín, abogado que a sus 35 años no se apena en decir que, aunque aún vive con sus padres, “ya no les doy lata, pues aporto despensa y pago cuentas”.

Con tono similar, José María, un asesor de la misma edad, cuenta con franqueza: “no me siento presionado —por vivir con su mamá— porque los gastos son compartidos; pienso que tener hijos y casarme es algo que va a pasar a su tiempo, no como mucha gente dice que se te está yendo el avión”.

No obstante, desde la perspectiva del psicólogo Fredi Hernández Espinosa, la falta de paga no es la causa más fuerte, sino los vacíos sentimentales “generados por violencia, separaciones o desapego de los padres hacia ellos cuando eran niños”, que generan una adultez tímida e insegura.

Explica que esas fotografías, marcadas entre los 3 y 6 años de vida, provocan en algunos la necesidad de tener una pareja para llenar el vacío, mientras que otros, de manera inconsciente, “tienen miedo a vivir la realidad y sus responsabilidades”, por lo que postergan la idea de formar un hogar o de plano la desechan.

—Algunos treintañeros, aunque viven con sus padres, ni siquiera conviven con ellos. Entonces, ¿por qué siguen ahí?

—También hay un fuerte miedo a perder a los padres. De manera inconsciente, algunos incluso sienten, si se van, como si estuvieran matando a sus padres; entonces viene la frustración y ya no les permite avanzar.

Por su parte, la psicóloga Elisa Grajales Besares refiere que la generación actual de treintañeros atraviesa por un “replanteamiento de su masculinidad o maternidad por encima de las exigencias históricas de la sociedad”; es decir, las chicas ya piensan dos veces si quieren ser mamás y le dan más prioridad a su preparación, mientras que los chicos ya no están seguros de que su única función sea la de mantener un hogar.

 

Cuerpo de treintón, mente de chamaco

Experta en psicología clínica Gestalt, Grajales Besares clasifica a otro tipo de treintañeros, a los que se llevan la vida de antro en antro y con un ritmo más light, como adolescentes tardíos que desconocen el sentido de su vida debido al desapego que sufrieron en la niñez, y encuentran un desahogo en la fiesta.

“De acuerdo a la neurociencia, esto se explica también porque la corteza prefrontal de nuestro cerebro, la parte racional, termina de desarrollarse a los 25 años”, lo que ocasiona que al entrar a los 30, muchas personas no tengan claro lo que quieren hacer.

Dicha inestabilidad, detalla, puede estancarlos en el síndrome de Peter Pan, “que como en la caricatura, nos dice que la persona nunca crece (mentalmente)” o, en una situación más delicada, traer hijos al mundo sin plena conciencia: “algunos dicen, bueno, como a mis 30 no he hecho lo que esperaba, pues voy a tener un hijo”.

Profundizando en los treintañeros que ya son padres, asegura que “es una dinámica enferma y perjudicial” que éstos deleguen toda la responsabilidad de sus peques a los abuelos, ya que se pierde respeto y es un patrón que “probablemente se repetirá”.

El psicólogo Fredi Hernández, especialista en terapias para adolescentes, adultos y parejas, agrega que muchos treintones siguen viviendo en la parranda porque “están sacando a la luz lo que reprimieron de adolescentes; son personas que no disfrutaron sus etapas de manera correcta y ahora son felices a su manera, aunque no se sienten completos”.

Sin embargo, ambos expertos coinciden en que “no todo está mal”, pues “la edad es una construcción mental y cultural que no hay que ver como una crisis, sino como una oportunidad para tener el valor de pedir ayuda”, además de que para evitar fuertes consecuencias “siempre hay que entablar buena comunicación y valores en la familia”.

Sea como sea, lo cierto es que algunos pichitos de 30 años no salen del cascarón.

Chavorrucos con mamitis