Letras en su Tinta

OXCHUC: ayer, balazos; hoy, abrazos.

LA DEMOCRACIA indígena funcionó y, en asamblea municipal, eligió a sus propias autoridades.

EL INSTITUTO de Elecciones que lleva Oswaldo Chacón hizo historia al involucrarse en la organización de la asamblea y cuidar que la coyuntura política fuera positiva para la realización de esa democracia indígena.

FUE A MANO alzada, cierto, pero la asamblea municipal indígena tuvo registro de todos y cada uno de los barrios de Oxchuc, al registrar el 98 por ciento de los pobladores.

EL PLUS que tiene este ejercicio de democracia indígena es que a nadie se le negó la oportunidad de participar y los grupos políticos, los de antaño y los emergentes, no tuvieron de otra más que pactar.

AYER mismo inició funciones el nuevo ayuntamiento y pronto tendrá que dar resultados porque, mucho me temo, los paisanos son muy exigentes y al no ver que su alcalde le eche ganitas, le da cran y sube a otro.

YA VEREMOS si todo lo que hizo el Instituto de Elecciones y la Secretaría de Gobierno del ubicuo Ismael Brito habrá valido la pena para tener la gobernabilidad que tanto le hace falta a Chiapas, especialmente entre los siempre difíciles compas indígenas.

 

Infierno

 

EL INFIERNO ya tiene nombre: Tapachula.

Y EL (IR)RESPONSABLE de tan dantesco escenario es ni más ni menos que el inefable Óscar Gurría.

ENCABEZAR la ciudad más peligrosa del país es un “mérito” que cinceló día a día, con un gobierno errático y sin brújula.

EN VEZ de sumar y pactar con propios y extraños, el ex dirigente local del partido en el Poder se dedicó a enorgullecerse de su nepotismo al colocar a familiares en la nómina.

CÓMO ESTARÁN las cosas allá en Tapachula que ya hasta empiezan a extrañar a los priístas, pos los amarillos y azules han salido mucho peor que otros (Ángel Barrios y Emanuel Nivón, incluso, probaron la cárcel).

AL MENOS, con Ezequiel Orduña y Neftalí del Toro se tuvo trabajo y la demanda de tener un Tapachula seguro tuvo resultados de a poco, manteniendo a la ciudad libre de maras.

HOY, por desgracia, las caravanas migrantes han provocado una inseguridad que no se había visto en años; y lo peor es que el médico metido a político, con la arrogancia que le caracteriza a los morenos, no tiene idea de cómo enfrentar la inseguridad que vive su tierra.

ES UNA VERGÜENZA para Chiapas que se tenga a Tapachula como la ciudad más peligrosa, y más vergüenza es que Óscar Gurría se quede a contemplar cómo la inseguridad apresa nuestra frontera sur.

QUÉ TRISTEZA por Tapachula, tronco de alcalde que eligió.

 

Fiscal

 

EL FISCAL Jorge Llaven Abarca sí está construyendo un proyecto político: el del gobernador Rutilio Escandón.

ESTE compita es un servidor público que ha dejado patente su profesionalismo a grado tal que logró el brinco transexenal.

SI ALGUIEN empezó desde abajo en el ámbito judicial, ése fue el actual inquilino de la oficina más influyente del Libramiento Norte.

Y SI BIEN carga con una recomendación familiar de un destacado chiapaneco, la verdad es que todo lo demás, su trabajo, ha hablado por sí solo.

LA CHAMBOTA que ha hecho en el actual sexenio es verdaderamente relevante pues, pudiendo usar más el tolete, su éxito ha sido todo lo contrario: no usarlo.

IMPONER la ley ante rijosos embozados de luchadores sociales es la victoria más significativa del actual gobierno y ese brazo ejecutor tiene nombre y apellido.

TAL PROTAGONISMO (involuntario) le ha despertado (mal)querientes que, sin duda, se ven amenazados en un (todavía) desconocido escenario futuro.

QUIZÁ por eso se apresuran a endosarle defectos que no tiene o al menos no le han brotado en el amanecer de este sexenio.

LLAVEN es un técnico que ha aprendido a hacer política, tan amplia o reducida como las coyunturas se le presentan.

ES DECIR, no es un político al que se le ha encomendado un asunto técnico pues domina el ámbito policiaco y lo conoce al derecho y al revés.

EN SUMA, el fiscal general no tiene más proyecto que el del gobernador Rutilio Escandón. Lo demás, es lo de menos. Y sanseacabó.

 

Escríbame a: tinta_fresca@hotmail.com…

 

Hormiga de rechupete

El caviar chiapaneco camina en seis patas y mide dos centímetros
01/Julio/2018

Su sazón igual exalta un platillo dulce que uno salado; por eso sus crujientes antenas están presentes en botanas, pizzas, cremas, ensaladas y hasta postres, sin colesterol y con alto nivel de proteína

Hormiga de rechupete
Por: FREDI FIGUEROA
@el_fredinho

El caviar chiapaneco camina en seis patas y mide dos centímetros. Su sazón igual exalta un platillo dulce que uno salado; por eso sus crujientes antenas están presentes en botanas, pizzas, cremas, ensaladas y hasta postres, sin colesterol y con alto nivel de proteína.

Se trata del nucú, chicatana o sompopo, hormiga de consumo popular en Chiapas que, debido a su escasez en los últimos años, ha visto sus precios disparados hasta en mil pesos por un kilogramo.

Siéntese junto a Tinta Fresca y deguste los secretos tras el peculiar sabor de este insecto, famoso a nivel internacional porque ha pasado de servirse en un simple taco a ser parte de un mufn marinado con chocolate.

Evolución de variedad

“México siempre ha contado con el consumo de insectos. En diversas épocas, han sido parte de nuestra dieta los chapulines, gusanos, larvas (de moscas, mariposas y escarabajos) y hormigas”, relata el chef Manolo Nájera, egresado del Instituto Paul Bocuse en Lyon, Francia.

En el caso del nucú, sus propiedades dulces y aromáticas, aunque con un sabor fuerte —describe—, permitieron que evolucionara de ser una botana con limón y sal a combinarse con cremas, panes, pizzas, sales, mayonesas y chocolate.

“El papel del nucú debe ser el del platillo o ingrediente principal; debe ser la estrella del plato”, resalta el también director de la Universidad Cocinarte, quien adereza su explicación: “incluso es una buena alternativa para las personas que no comen carne, pues no tiene colesterol ni químicos y es rico en proteínas”.

En el centro de Tuxtla, otro chef, Luis Alday, prepara en su negocio —‘La Fonda del Recuerdo’— una crema de nucús sobre bisteces, lomo de puerco marinado con mistela o platillos de verduras: “somos chiapanecos, tuxtlecos, zoques, tenemos que animarnos a probar productos locales”, señala.

Botana de lujo Sin embargo, la alteración de las épocas de lluvia debido al cambio climático ha provocado que los nucús escaseen más cada verano, por lo que en los mercados el precio de un kilogramo aumentó de 500 a mil pesos en el último año. Los insectos son recolectados en campos de Copoya y Berriozábal. Los comerciantes compran el kilo en más de 300 pesos, les quitan las alas, los doran en un comal y los ponen a la venta en medidas a partir de 20 pesos.

Efugio Hernández y Candelaria Jiménez, vendedores del Mercado Público Municipal de Tuxtla, ofertan tapas de garrafón con una capacidad aproximada de 100 gramos en 50 pesos y aseguran: “ya no se vende como antes, pues aunque uno quiera, no alcanza el dinero”.
Entre mayo y julio escuando más cocinas se llenan del sabor del
nucú, cuyo valor nutrimental es de 32 por ciento más de proteínas que la carne de res, de acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés). Por ello, biólogos y chefs recomiendan entrarle al caviar chiapaneco, que camina en seis patas y mide dos centímetros de largo .

Hormiga de rechupete