Letras en su Tinta

GANARON todos pero no ganaron todo.

MORENA conservó importantes plazas, como Tuxtla y Tapachula, pero perdió Sancris y Comitán.

EL VERDE, que tuvo su mayor revés electoral en 2018, refrendó Villaflores con aplastante victoria, recuperó Ocosingo, Motozintla y Huehuetán.

EL PRI, que no tenía ninguna perspectiva de triunfo, dio la sorpresa al recuperar Comitán y triplicar su votación en Tuxtla, ubicándose en un estratégico segundo lugar.

EL PES, que (hasta ahora) perdió el registro a nivel nacional, acá ganó dos importantísimas plazas: La Concordia y Las Margaritas; y por supuesto, conservó el registro.

EL MENSAJE de la ciudadanía fue: queremos a todos en el espectro político, porque Chiapas es de todos.

NADA puede regatearse al Instituto de Elecciones que capitanea Oswaldo Chacón pues, a la hora de contar los votos, los ciudadanos se portaron a la altura cívica.

Y CUANDO hubo sospecha de mano negra, se trajeron los mismísimos paquetes electorales y acá, en Tuxtla, se contaron los votos.

DONDE no hubo elecciones, y se iban a contar muertos en vez de votos, fue donde los compas se cerraron: Carranza, Oxchuc, Siltepec y Honduras de la Sierra, entre los más importantes de un total de siete municipios.

[AHÍ HABRÁ elecciones extraordinarias en breve, para que las autoridades de esas regiones entren, idealmente, a la par que las otras, en octubre de este mismo año, es decir, en poco más de dos meses.]

DE VERDAD, la lección de la elección de 2021 es que todos debemos convivir políticamente; no hay triunfadores totales ni perdedores totales.

LOS ESTRIDENTES, que acusan barbaridades desde un quinto lugar, es mejor que se serenen. La verdad es que ganó Chiapas, al reflejar su total diversidad. Así de simple. Les guste o no a los perdedores.

 

¿Reveses?

 

HUIXTLA, Comalapa y Ángel Albino Corzo (Jaltenango) son tres de los 70 municipios cuyas victorias se defenderán a capa y espada.

OBVIO es que, los vencidos, impugnarán hasta la forma de andar y será la quisquillosa Sofía Ruiz, del Tribunal Electoral, quien decidirá si apaga o aviva fuegos (y eso es literal, en el caso de los últimos dos).

EN HUIXTLA, José Luis Laparra, quien vio frustrada su reelección, quedó enojadísimo porque se le atajó la trampa pero aún le apuesta a tirar la elección.

EN COMALAPA y Jaltenango, como los contrarios se les unieron a los vencedores y optaron por la quema de casillas; lo que quedó, fueron las actas de escrutinio, documentos válidos para dictaminar un ganador.

A ESO LE APUESTAN: a tirar la elección, a anularla por completo cuando, en la realidad, la gente ya habló y las victorias, del Verde y Chiapas Unido, respectivamente, están consumadas.

FUERA de esos tres casos, en los restantes 67 municipios no habrá ningún cambio porque los votos se contaron y se contaron bien.

NADIE lo dice pero es un secreto a voces: el de las impugnaciones es un negociazo pues, tan solo por plantear la demanda, un abogado cobra hasta 300 mil pesos.

ESTOS especialistas electorales se aprovechan de la herida que sangra a los perdedores, o bien, el aludido quiere presionar al ganador para negociar.

EN NINGUNO de los casos, es evidente, se trata de revertir el resultado porque, sencillamente, es imposible cambiar el sentir ciudadano.

POR ESO son ridículas las voces que alegan “fraude”, especialmente cuando vienen de los terceros, cuartos y hasta quintos lugares.

LA REALIDAD es que la gente se cansa de los caciques, como sucedió en Las Margaritas, donde Jorge Luis Escandón, el alcalde que buscaba su reelección, perdió todita la cabecera municipal.

[USTED lo recordará por la arrastrada que le dieron sus paisanos al aún alcalde, en pleno parque central, luego de sacarlo de sus oficinas de Palacio.]

EN FIN, la lógica jurídica dictaría que no habrá cambios en Huixtla, Comalapa y Jaltenango, pero ya sabe que llega el diablo de la política y todo puede descomponer.

 

SCLC

 

DICEN que en Sancris no ganó el Verde sino que perdió Morena.

MÁS BIEN, yo creo que ganó el arraigo, el orgullo sancristobalense, la sangre coleta de pura cepa como lo es Mariano Díaz Ochoa.

PESE a ser una ciudad cosmopolita, el sancristobalense salió a votar para rechazar a otro fuereño.

LA INDIFERENCIA de un auténtico coleto ahora no fue tal y decidió acudir a las urnas, como no lo hacía en muchas elecciones.

MARIANO tiene la oportunidad, ahora en su tercera gestión como alcalde, de cumplir con esos paisanos, sí, pero también con los otros, los indígenas, a quienes tradicionalmente se hace a un lado.

ME GUSTA el Mariano de ahora, maduro, con experiencia de vida, ya sin tantas filias y fobias como cuando estamos chavos.

EL FUTURO alcalde tiene en sus manos una tercera oportunidad, la penúltima, para brillar como no lo hizo en las dos anteriores.

SU RETO será gobernar como nunca lo había hecho, salirse del molde, aliarse con todos, para hacer relucir de nuevo a San Cristóbal de las Casas.

ES PROMETEDOR el gobierno venidero en Sancris, luego de un tristísimo papel de Morena, que quedó muchísimo a deber.

SI SE APLICA, y esmera, Mariano Díaz Ochoa pudiera incluso repetir la historia de su tocayo de Villaflores; para llegar allá, primero lo primero: un día a la vez.

EN OCTUBRE, habrá una nueva historia para Sancris; ya lo merecía, ya le hacía falta. Así sea.

 

Escríbame a: tinta_fresca@hotmail.com…

 

Apocalipsis

Apocalipsis

Una historia de todos contra todos, donde hasta el más chiniji ‘masca’ vidrio, llega a los cines de todo Chiapas.

El argumento de  este filme es simple: todos quieren ser el carita, el guapote o la caperucita del cuento, pero resulta que detrás de ellos hay purititos lobos feroces.

La peli está nominada a un Oscar por ‘mejor maquillaje’ pues resulta que a nadie se le ve ni un defectito siquiera cuando toditos están más que remendados, con zurcido invisible, sí, pero requeteparchados al fin.

Tucanes Films produce esta cinta que, originalmente, sería una superproducción que tendría locaciones en todo Chiapas pero que, por recorte presupuestal y bloqueos de autopista, se redujo a puritito rodar en estudio.

No se pierda esta alfombra roja, o verde, o amarilla, pos con tanto protagonista que quiere robar flash, ya no sabe uno en qué acabará esa batalla campal de egos.

Apocalipsis